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el perol

Córdoba es más...

El eslogan de Fitur resume a Córdoba, a su ciudad y a sus pueblos, que todo el mapa contribuye a ello. Con una sola palabra se dice lo suficiente para propios y extraños

 

Tico Medina Tico Medina
26/01/2020

El eslogan de Fitur, uno de ellos, que resume a Córdoba, su ciudad y sus pueblos (que todo el mapa contribuye a que sea cierto lo que se dice estos días). Y triunfando. Córdoba del asombro, del milagro; la Córdoba sobria, entera, que con una sola palabra ya dice lo suficiente para propios y extraños, que todavía, hoy domingo, puede visitarse en esta feria increíble; que cada día mejora sin duda. La feria mundial del turismo en la que nuestra Corduba, como la llamaba siempre mi querido e inolvidable Manuel Salcines, sigue asombrando. No solo es más, que ya sería suficiente, sino que servidor le añade, de por sí, esa verdadera coletilla, un apellido más grande, porque Córdoba ya lo es. A ver, si no.

Por ejemplo. Resulta que yo sabía, y le mantuve el secreto a nuestra María José Ruiz, la dama de Montilla, que pinta como los ángeles, que estaba pintando el cuadro, sorprendente sin duda, de nuestro Palomo Spain. Y sabiéndolo, como lo sabía, más que a tamaño natural, y en silencio. Se lo mantuve en secreto, cosa que ahora se ha sabido y con todos los honores, en esa exposición de pintores cordobeses de la que ahora me entero, y que demuestra que Córdoba sigue siendo tierra de grandes pintores, de artistas y de artesanos. En fin, que vaya cuadrazo el de nuestro Palomo Spain, que estoy deseando contemplar. A ver si me manda el catalogo, al que corresponda, claro.

Como el éxito de nuestra Juana Martín, también en París, que ha sido de antología, según me cuenta mi informante de Francia, que se las sabe todas, aparte de que lo cuente nuestro periódico, tan atento siempre a los temas de Córdoba y los cordobeses.

Como debemos felicitar, aunque no sea de nuestra geografía, que por otro lado vaya si lo es, a Toñi Moreno, a la que felicité en nombre de ustedes también, por el nacimiento de su niña Lola. Me dice Fabi que la peina, que la viste, y que es como si fuera nuestra. Que está contenta y también algo dolida, porque hubo que hacerle cesárea. Y lo que trajo al mundo, que es gloria bendita, no este maldito huracán que ha causado tanto daño. En fin, que la niña Lola pesó al nacer ¡cuatro kilos¡

Enhorabuena mi niña Toñi, como hay que dársela también a don Manuel Pimentel, que lo mismo escribe un libro bet seller, que lo edita, valientemente; que en silencio, media. Gran mediador de grandes problemas. Escuchando siempre, contactando, como acaba de hacer ahora, después de un largo, larguísimo, problema, con Endesa. Es sevillano, ya saben, pero es cordobés de sentimiento, y por si fuera poco, con programa propio de arqueología en la tele, sobre el pasado más antiguo, no solo de Córdoba, sino del mundo entero, siempre que tenga que ver con nuestro sur, claro.

Un inciso, más o menos sin importancia, pero que viene al caso. Si es que no se lo he contado ya en algún otro perol, por cierto que este año igual sube el arroz de precio, que ya han visto lo de los arrozales de Valencia. ¡Mira que ponerle Gloria a una desgracia como la nuestra¡

Me cuentan que hay un hotel en Priego, que es un hotel museo, que tiene más de cinco estrellas. Cinco estrellas, y se nos queda corto. O como ese pueblo, de Sierra Morena, tan cerca de Fuente Obejuna, que se llama Ojuelos Altos,y que es una joya, desde el nombre hasta el sabor, que es una forma del amor, entre encinas, con nombres de casonas. Siempre quise tener una casa grande en un pueblo chico, como La Ermita, y, por cierto, que ya les contaré en su día, de ese cordobés, formidable y del que solo sé su nombre y que se llama maestro Antonio.

Decirles, que eso lo sabe muy poca gente, que Goya está enterrado sin cabeza, porque un médico especialista en cerebros se la cortó, para estudiarla en profundidad en su clínica privada. Por cierto, que a veces la memoria me flaquea, ¿dónde he leído yo que el frenólogo era cordobés? Les tendré informados, mis casi paisanos. Y ceno con Esther Koplovitz en su casa de Madrid. Me pregunta si yo soy de Córdoba, y yo le digo que casi y me dice «¡A mí me gusta, no sabes cuánto, Córdoba¡ Tengo allí muy buenos amigos. Da gusto vivir en Córdoba».

Lo que hago público para general conocimiento. Esther no es solo una de las mujeres más ricas de España, según Forbes, sino que es una de las damas más solidaria que conozco. Su fundación ayuda a los que sufren, desde hace tiempo. Por eso la quiero tanto. Les tendré informados si ella quiere que lo diga, de que a lo mejor, quién sabe, puedo escribir sus recuerdos, en los que es seguro que aparecerán Córdoba y los cordobeses. Que no en vano Córdoba es más, mucho más, pero que mucho, mucho más.

Y al que le pese, que reviente.

La pintora montillana María José Ruiz; la diseñadora cordobesa Juana Martín; el empresario Manuel Pimentel; y Esther Koplovitz. Foto: SÁNCHEZ MORENO/A.J. GONZÁLEZ / FERNANDO RUSO / CARLOS R. ÁLVAREZ