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SEGUNDA PRELIMINAR

Sorpresas y la máxima expresión de la escritura

La segunda preliminar deja simpáticos repertorios y la fuerza de la comparsa de Pablo Castilla

 

La comparsa 'La tartana'. - F. GAITÁN

La comparsa 'Así en tu tierra como en mi cielo'. - F. GAITÁN

Francisco Gaitán Francisco Gaitán
28/01/2018

La segunda preliminar se desarrolló siguiendo el guión previsto, a diferencia de la primera preliminar. La comparsa de Encinas Reales Enredados alzó el telón del Góngora con un tipo de marineros “enredados en tu Carnaval”. Su tanda de pasodobles mezcló su amor hacia Córdoba, una ciudad en la que “en tus ojos morunos pintaría acuarelas para contemplarte”. En su segundo pasodoble mostraron su opinión respecto a la problemática catalana y un dardo hacia los tópicos que se le han asociado a los andaluces. Cerró su actuación con un popurrí cuyo final tuvo mucha potencia.

Comparsa 'Enredados'.

La primera chirigota de la noche fue Vaya cuelgue. La agrupación femenina de Gregorio Cano quiso dejar sus mejores olores en el Góngora. Con un tipo de ambientador, su segundo pasodoble fue un dardo envenenado hacia la Iglesia, mientras que su tanda de cuplés encadenados relató la historia del viaje de una familia en un 600 y la abuela como protagonista, “ambientada con el olor a maría”.

Chirigota 'Vaya cuelgue'.

El primer tercio de la función lo completó la comparsa de Puente Genil Cuando cae la noche. Embrujados de la locura de la noche, esta agrupación interpretó un primer pasodoble que supuso una carta de amor hacia la comparsa, esa que por febrero “este majara se vuelva medio loca y tus canciones se conviertan en oraciones”. Mientras que su segundo criticó otro tipo de violencia doméstica: el que sufren las madres por parte de sus hijos. La letra de esta última copla mostró, sobre todo, sensibilidad. A lo largo de su popurrí relataron cómo es su día a día en la calle, enamorados de la luna y jurando lealtad a Don Carnal, pues “tu veneno entró en mi alma y por eso vivo en la calle escuchando mil historias”.

Comparsa 'Cuando cae la noche'.

La fase intermedia llegó con la chirigota cordobesa Los pole position. Con música de Fernando Abad, estos abuelos demostraron ser “más rápidos que el viento” en la playa, ya que “yo ya tengo mi rinconcito mientras tú estás durmiendo”. Su tanda de pasodobles tuvo mucha carga emotivo con dos letras cantadas con sentimiento. El primero tuvo como protagonista la pregonera Carmen García Koski, mientras que el segundo quisieron acordarse de un componente fallecido este año, ese postulante del que ahora “me ha faltado su abrazo en camerinos y su ánimo antes de alzar el telón”. Tras dos simpáticos cuplés, su popurrí también tuvo puntos de humor como su amor incondicional hacia la cerveza. Repertorio que despertó a un público que quiso dar a esta chirigota su reconocimiento.

Chirigota 'Los pole position'.

El ecuador de la función lo puso la comparsa de Pepe Martínez La trastienda. La agrupación interpretó un repertorio con el sello castizo de Córdoba que siempre impregna esta comparsa a sus coplas. Estos bufones de juguete mostraron un tipo muy colorido con el que interpretaron un primer pasodoble hacia Córdoba a través del recorrido de un niño por sus callejas, mientras que el segundo puso toda su carga crítica hacia aquellos sacerdotes que maltratan a niños. Les recordó que si “existiera Dios, te condenaría y amorzado con cadenas te mandaba al infierno del tirón”. Estos duendes que tras despertar de su fantasía se enamoraron de Córdoba interpretaron un popurrí bien interpretado con su toque personal y aquí también tuvieron su reconocimiento hacia la Asociación Carnavalesca. Tras cuartetas llenas de seriedad, cerraron su actuación con un final a ritmo de tanguillo.

Comparsa 'La trastienda'.

El tramo intermedio de la función lo cerró la chirigota de Gregorio Cano y Antonio Cobos Un gaché mu cordobés. Esta agrupación presentó un tipo de Inspector Gadchet, pero con un toque cordobés. Su tanda de pasodobles tuvo como protagonista a Córdoba. Mientras que el primero fue una carta de amor, el segundo fue otra carta de pena porque no podían entender cómo “Córdoba puede ser la capital con más paro de España” y mucha gente “debe hacer la maleta para dar de comer a sus hijos”. Por eso, “una vez más nos sentimos engañados por políticos que con sus mentiras nos tienen a su merced”. En su segundo cuplé recordaron su experiencia preparándose para la Media Maratón y “lo más sorprendente fue que acabara este gaché (Gregorio)”, aunque éste acabó “la media, tres magdalenas y dos cafés”. El compás del 3x4 estuvo presente en toda su actuación.

Chirigota 'Un gaché mu cordobés'.

El último tercio de la función comenzó con el tercer premio del año pasado en comparsas. Se trataba de la comparsa de Pablo Castilla La tartana. Esta compañía de titiriteros interpretó un repertorio lleno de fuerza. Su primer pasodoble fue une reivindicación del peso del teatro Góngora en la historia del carnaval cordobés, pues es el teatro “pionero, el que tiene esa gloria”. Pero su segundo pasodoble fue un mensaje para Felipe Gónzalez y el retraso en la jubilación. “Señor González, cómo se atreve a reírse del currante cuando no la ha doblado en su vida”, ya que “desde su portrona puede jubilarse con 70 años y más”. Simpático segundo cuplé sobre la nueva película de Star Wars, pues tiene un amigo muy enganchado a la saga, tanto que “le ha dicho a su parienta que no se depile porque más abajo le gusta ver a Chewbacca. Si su tipo era muy colorido, su popurrí tuvo un denominador común: la potencia vocal. Aunque en el final hubo todo tipo de animación con papelillos, zancudos, malabaristas y marionetas.

Chirigota 'Una chirigota clásica'.

Una chirigota clásica fue la penúltima agrupación de la noche. Los grandes pensadores de la Grecia clásica visitaron el Góngora por Carnaval para contagiarse del compás chirigotero. Su tanda de pasodobles estuvo marcada por la crítica política, siendo la temática del primero los recortes en educación. Algo que no se debe consentir “pues no debe haber ningún niño que quiere publicar una frase bonita en Facebook y que no sepa quién la dijo”, por ello “te traigo este pedacito de historia y dedicarte el pasodoble chirigotero”. En cambio, el segundo quiso recordar “la unión del blanco y el verde” en aquel 4 de diciembre, rematando su letra con grandes que se han ido como Camarón o Chiquito de la Clzada “sin su medalla de Andalucía”. Cuplés simpáticos y un popurrí agradable con puntos de humor.

El cierre lo puso la comparsa de Madrid Así en tu tierra como en mi cielo. Esta agrupación reivindicó su amor hacia Andalucía y Córdoba, “que no tiene más castigo que el de sus dirigentes” en el primer pasodoble. En su segundo, por otra parte, comenzó mostrando sus recuerdos de pequeño y lo remató criticando a aquellos que no saben valorar sus raíces. Su popurrí tuvo cuartetas de fuerza, un estilo pausado propio de los prolegómenos de una batalla, aunque tampoco quisieron olvidarse de sus rasgos andaluces.

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