La candidata del PSOE a la presidencia de la Junta, Susana Díaz, aseguró ayer que el PP está "cada día más de los nervios" y, tras subrayar que su partido va a "ganar bien" el 22 de marzo, avisó de que le va a recordar a la derecha "todos los días sus promesas de subasta". Díaz subrayó que está "tomando nota" y el próximo lunes, cuando le den una "mayoría fuerte", todas esas "promesas de subasta" se las va a recordar a la derecha, "una tras otra, todos los días", dijo tras ironizar sobre el hecho de que "una ministra" --en referencia a Ana Pastor-- haya declarado que está "sola" en esta campaña.

Díaz hizo estas manifestaciones en un encuentro con alcaldes y concejales socialistas de la comarca, que se celebró en el Museo de los Relojes Atalaya, una antigua bodega de Ruiz Mateos, y al que asistieron unas seiscientas personas, entre ellos socialistas veteranos, como el expresidente de la Diputación de Cádiz Francisco González Cabaña y el exsecretario de organización del PSOE-A Luis Pizarro.

Insistió en que va a exigir al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y a los ministros que "cumplan lo que han prometido" porque "¡ya está bien!, ya se ha acabado esto de las promesas vacías. Lo que uno dice, lo tiene que hacer; yo, lo que digo lo hago, y el lunes, cuando me den una mayoría fuerte tendré que cumplir mi palabra", enfatizó.

Según Díaz, no es "casualidad" que Rajoy esté "jugando estas elecciones en primera persona" ni que los ministros estén "todos los días" en Andalucía, tras lo que señaló: "El presidente Rajoy se está tentando hoy la ropa" porque sabe que si gana el PSOE el próximo domingo "el próximo (que pierda) será él", por lo que "tiene miedo a la voz de los andaluces".

Por la noche, en Marbella, la candidata socialista criticó la campaña "negra, en negativo" del Partido Popular y, tras acusar al Gobierno central de querer "detener" a Andalucía como pueblo, auguró una victoria "grande" del PSOE en las elecciones autonómicas y advirtió de que el Partido Popular "no sabe bien lo que les espera" con ella como presidenta.

"Yo quiero ser la presidenta que esté a la altura de una Andalucía moderna, de esperanza y de ilusión", clamó entre gritos de "presidenta, presidenta" de los asistentes, a los que pidió que sean "firmes" en la defensa de la igualdad de las oportunidad y de la sanidad pública.