Creí que era un huracán". Así definía ayer Rosario López, una de las miles de personas en Córdoba a las que el rugido del viento despertó sobre las 5 de la madrugada, los efectos del paso por el término municipal del fenómeno conocido como ciclogénesis explosiva, que propició rachas de hasta 82 Km/h en la capital, llegándose a registrar 91 Km/h en Villanueva de Córdoba e Hinojosa.

Las rachas puntuales, que elevaron la media de la velocidad del viento en la capital a 58Km/h durante el día de ayer, unidas a la precipitación registrada (16,7 l/m2 desde la medianoche del viernes hasta las 19.00 horas) obligaron a los bomberos a emplearse a fondo desde que comenzaron a proliferar los avisos a la Policía Local y al Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) por caídas de ramas, desprendimientos de elementos de las fachadas y obstáculos en la vía pública, todo ello hasta contabilizarse 34 actuaciones de bomberos a las 13 horas, intervenciones que se elevaron a cerca de 60 sobre las cinco de la tarde y que, a las 21.30 horas, ya superaban las 90 actuaciones, contando también las intervenciones de la Policía Local, según informaron ayer fuentes del Ayuntamiento.

Las fuertes rachas de viento también complicaron el tráfico en las calles y carreteras del término municipal, siendo la causa principal de accidentes como el ocurrido sobre las 10.00 a un camión en la A-4, a la altura de la Cuesta de los Visos, resultando el conductor herido leve. A las 21.00 horas la Aemet rebajó la alerta naranja para toda la provincia, aunque mantuvo el aviso de nivel amarillo para todas las comarcas cordobesas hasta la medianoche de hoy.