La urbanización del entorno de la Puerta del Puente acondicionó el espacio para un uso preferentemente peatonal, devolvió a la Puerta del Puente su alzada histórica, con la consiguiente ligera depresión del entronque entre el Puente y la Ribera.

La Puerta del Puente fue restaurada por fuera y por dentro y se habilitó su mirador.

Se ha construido un edificio de recepción de visitantes, que albergará también la sede del Consorcio de Turismo. Tiene una gran sala de proyecciones para la presentación de la ciudad a los visitantes.

Se consolidó el Puente Romano, su cimentación y estructura. Además se restauró y urbanizó, se acondicionó su calzada para uso peatonal y se remozaron determinados elementos históricos de su ámbito central.

Se restauró La Calahorra, su alzada exterior y se adecuaron determinadas instalaciones del museo existente en su interior.

Se urbanizó el entorno de La Calahorra para acondicionar todo el espacio circundante a la torre, que recuperó su alzado histórico, al tiempo que se articularon los espacios que confluyen en este enclave de arranque del eje monumental.