Córdoba ha logrado importantes revulsivos para su oferta turística nocturna y, por los años esperados para que la actividad de la Mezquita se materializase, casi parece un suspiro el tiempo en el que las administraciones local y autonómica han desarrollado el proyecto del Alcázar. Los empresarios han visto cumplidos sus deseos y los cordobeses tienen nuevas posibilidades de conocer mejor su patrimonio. Medina Azahara es ahora el siguiente paso.