La que entonces se llamó ley de punto final , el conjunto de medidas para evitar con el nuevo PGOU que surgieran nuevos núcleos de población irregulares a la vez que se encauzaban los asentamientos ya existentes, no está dando sus frutos a tenor de los estudios municipales como el plan de la Sierra, los datos del padrón que recoge el Instituto Nacional de Estadística (INE) y los propios informes elaborados por la Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara y que ahora mismo se están actualizando para las segundas Jornadas de la Periferia, a celebrar en diciembre.

Según informa el vicepresidente de Al-Zahara, Emilio Góngora, la barriadas y parcelaciones de la periferia ya tienen censados en primeras residencias a 46.184 personas, una población superior a la de Lucena y el 14,19% de los 325.453 vecinos de todo el término municipal. De hecho, en la última década la población en barriadas y parcelaciones ha aumentado en 15.766 habitantes, el equivalente a una población de mediano tamaño de la provincia, todo ello en solo diez años.

LAS CAUSAS Para Góngora, las causas de este aumento son el atractivo que supone la periferia tanto por calidad de vida como por la facilidad que dan los nuevos tiempos (teletrabajo, comunicaciones, mejores infraestructuras, etcétera), el aumento de la población en la treintena de parcelaciones en proceso de legalización desde el nuevo PGOU (cuya nueva situación en vías de regularse supone un atractivo, particularmente en zonas como El Higuerón) y, por último, la existencia de nuevos núcleos que siguen apareciendo pese a aquella ley de punto final , a nivel municipal, y a la reforma del Código Penal, que ya tipifica algunas construcciones en suelo rural como delito.

De hecho, basta con repasar el mapa que divulgó la Gerencia Municipal de Urbanismo de Córdoba a principios de la década y, en el norte del municipio, compararlo con la relación de parcelas que recoge el actual Plan de la Sierra. Hace diez años, ni siquiera se nombraban (por no constituir problema o, directamente, por no existir) parcelaciones como El Bañuelo, Castro Picón, Las Rocas y Pino Alto o La Caballera Norte, zonas sobre las que ahora alerta explícitamente el citado plan de la Sierra.

El INE, además, idenfica numerosos núcleos que no existían a principios de la década, cuando se constataron 94 parcelaciones, cifra que se ha incrementado y que, según Al-Zahara, ya puede superar ampliamente el centenar.