No tengo que comprarme el traje. Llevo meses en la guerra". Miguel Ruano, presidente de los taxistas de Córdoba, resumió ayer con esa frase la intención del sector de dar la batalla. El miércoles aprobaron en asamblea suprimir progresivamente Radio Taxi, toda vez que los asociados se muestran incapaces de hacer frente a una multa de 103.000 euros de la Agencia de Defensa de la Competencia de Andalucía impuesta a la asociación por elaborar listas negras de usuarios. Para el gremio, los culpables de que se haya llegado a esta situación son los responsables de la asociación Facua y de Competencia: "Nos han juzgado sin pruebas y no nos hemos podido ni defender", indicó Ruano. De hecho, además de lograr un aval, el sector pretende recurrir la sanción administrativa ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, donde espera que se oigan sus razones.

Los consumidores, por su parte, critican la eliminación de Radio Taxi y se muestran convencidos de que con las llamadas a los teléfonos de las paradas --la alternativa planteada por los conductores-- habrá aún más servicios nulos. En opinión del presidente de Facua, Francisco Martínez-Claus, la postura del Ayuntamiento ha sido demasiado laxa ante la amenaza del cierre.

JORNADA INTENSA El sector del taxi vivió con inquietud la jornada de ayer ya que sienten que sufrirán "tanto o más que los usuarios" la desaparición de Radio Taxi. Por eso, comienzan una campaña de protestas para lograr a través de la presión un aval para pagar la multa de la Junta. "No descartamos ninguna vía. Agotaremos todas: los contactos políticos, empresariales, las movilizaciones, los encierros... Queremos incluso abrir una cuenta solidaria para ayudar a Radio Taxi", explica Ruano. En la calle, por lo general, los compañeros de Ruano están en la misma sintonía, aunque algunos criticaron la estrategia.

Desde el Ayuntamiento se han realizado ya algunos contactos con el sector para tratar de suavizar la decisión de eliminar el servicio. El alcalde en funciones, Francisco Tejada, anunció que en breve tendrán que sentarse con los taxistas para redactar una nueva ordenanza que regule el sector. La anterior es del año 91 y no recoge ninguna norma sobre el servicio de radio-taxi, a pesar de que comenzó a prestarse en el 89. Sin embargo, Tejada reconoció que desconoce si el Ayuntamiento puede obligar a mantener el servicio de Radio Taxi en la ciudad e indicó que hay que esperar a que la Junta publique el nuevo reglamento andaluz del taxi para determinar qué hacer en Córdoba.

CARO Y POCO RENTABLE La última inversión importante que los asociados del taxi hicieron para el servicio de radio fue en el 2005. Tuvieron que abonar una cuota extra de 800 euros para la instalación de los modernos terminales de pantalla táctil de los coches. La inversión tecnológica que se hizo entonces fue arriesgada pero los taxistas reconocen que Radio Taxi no solo reporta beneficios para los usuarios, sino también para ellos.