El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ha calificado de "incomprensible" el rechazo a la fusión con Unicaja por parte del consejo de administración de CajaSur, entidad que fue intervenida la madrugada del sábado por el Banco de España.

En una entrevista a Canal Sur Radio, el presidente andaluz ha insistido en dar un mensaje de tranquilidad a los impositores y clientes de Cajasur y ha apuntado que "los ciudadanos pueden hacer sus transacciones con normalidad y no tienen que tener ningún temor".

Griñán ha lamentado el fracaso de la fusión y ha dicho: "me parece ininteligible porque a las seis de la tarde estaba hecho y luego estaba deshecho; la entidad acogedora (Unicaja) estaba de acuerdo, había preacuerdo laboral y en lo que la Iglesia se llevaba, pero a última hora parte del consejo de CajaSur votó que no; incomprensiblemente porque no había ninguna opción mejor".

Como presidente de la Junta, Griñán ha subrayado su posición de neutralidad y como secretario del PSOE-A ha dicho que "la solución era buena, espléndida y Unicaja hizo un esfuerzo enorme por la fusión", y ha opinado que le parece "ruin" culpar a Unicaja de los problemas de Cajasur.

Sobre si la falta de acuerdo laboral ha sido el principal escollo que ha impedido a la entidad cordobesa ratificar el protocolo de intenciones de fusión, Griñán ha dicho que "como excusa" se ponen cuestiones relativas a la plantilla y ha señalado que "eso es falso".

En este sentido ha explicado que cuando hace un año el Banco de España obligó a la caja cordobesa a presentar un plan de negocio, ese plan contemplaban ya una reducción de más de trescientos puestos de trabajo, y luego el consejo de Cajasur votó una reducción de efectivos superior al pactado con el sindicato Aspromonte.

Además ha apuntado que más del 60 por ciento de las bajas sería en sus servicios centrales y ha precisado que no se cierran oficinas por solapamiento sino por ineficiencia, porque han dejado de ser rentables ya que "el problema de CajaSur es su macrocefalia, tener unos servicios centrales muy grandes".

Griñan ha precisado que "la intervención no da nada, sustituye" y ha señalado que la solvencia de la entidad ahorradora viene ahora por el FROB, que usará una cantidad de dinero para reflotarla y luego venderla o lo que decida

"CajaSur como tal ya no existe, ya no es de la Iglesia, es del Estado, del Banco de España, y es el que tendrá que tomar las decisiones", ha manifestado el dirigente andaluz, que cree que la decisión del FROB se producirá antes de un mes.

Sobre las críticas del presidente del PP-A, Javier Arenas, que dijo que la politización de las Cajas era la que ha terminado con Cajasur, Griñán ha declarado que "me resulta un poco penoso utilizar la baza política para un asunto que afecta a miles de ciudadanos, y la ciudadanía no entendería que hiciéramos una contienda partidaria".