La renuncia de Rosa Aguilar a la Alcaldía de Córdoba para ocupar un puesto en el Gobierno andaluz que ahora preside José Antonio Griñán ha sido sin duda la noticia política de la semana. Noticia que ha trascendido como un bombazo fuera de Córdoba y que tendrá una seria repercusión en el gobierno municipal y en Izquierda Unida (IU), organización a la que hasta el jueves pertenecía la ya ex alcaldesa. Su apuesta le ha acarreado serias críticas de los dirigentes de la federación de izquierdas, que la han calificado de "traidora y desleal", mientras que desde el PSOE celebran el paso que ha dado. En esta entrevista concedida en exclusiva a Diario CORDOBA, Rosa Aguilar asegurá que, desde su nueva responsabilidad, seguirá teniendo presente a Córdoba y que acelerará desde su departamento los proyectos que, en su opinión, necesita la ciudad y la provincia.

--¿Cómo se siente en su nuevo destino, después de haber aceptado la oferta del presidente del Gobierno andaluz, José Antonio Griñán, para ocupar la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía?

--Feliz y contenta, con mucha fuerza y energía, con muchas ganas de trabajar y sabiendo que tengo retos y desafíos importantes por delante. Estoy muy ilusionada y no dejo de pensar en mi ciudad.

--Bueno, ahora creo que puede contarlo. ¿Ha tenido ofertas anteriores del PSOE para algún cargo institucional?

--Dejemos el pasado y hablemos del presente.

--Le pregunto eso porque siempre se ha dicho que Manuel Chaves le ofreció antes la posibilidad de entrar en su Gobierno andaluz.

--No, no, en absoluto. Eso no se ha producido nunca. La única propuesta formal que he tenido a este respecto ha sido la que me ha hecho José Antonio Griñán, persona con la que me une un gran cariño y afecto.

--¿Le cogió por sorpresa la propuesta para hacerse cargo de la cartera de Obras Públicas y Transportes?

--Me quedé totalmente sorprendida de que el presidente hubiera pensado en mí para desarrollar esta responsabilidad y para formar parte de su Gobierno en Andalucía. Son de esas cosas que le ponen a uno la vida patas arriba.

--¿Qué fue en lo que primero pensó cuando le llegó la oferta?

--En Córdoba, en mis compañeros del gobierno municipal, en mi familia, en mis amigos. También pensé que, en estos momentos difíciles por lo que estamos pasando, era bueno que una cordobesa pudiera tener una responsabilidad importante en el Ejecutivo regional.

--Me imagino que el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, habrá dado el visto bueno a toda la operación antes de producirse su desembarco.

--Estoy completamente convencida de que, conociendo a Pepe Griñán, seguro que habló con todos los que tenía que hablar, y seguro que Manolo Chaves lo supo antes de que se me hiciera formalmente el ofrecimiento, así como otros dirigentes de la dirección federal del partido. Todos valoraron de forma positiva la propuesta que me hizo el presidente.

--¿Rechazó una primera oferta para que fuese la consejera de Cultura?

--No, eso es manifiestamente incierto. Nunca se me hizo esa propuesta. El presidente me dejó claro desde el primer momento para qué me quería en el Gobierno.

--Al final se ha cumplido ese runrun de que Rosa Aguilar se iría al PSOE. ¿Qué puede decir?

-Que yo no me he ido al PSOE. Yo me he quedado, como una persona de izquierdas que soy, con mis mismos valores, principios y compromisos sociales, con la gente y con los que más lo necesitan. Estoy en el Gobierno andaluz como independiente y desde esta nueva responsabilidad voy a trabajar por Andalucía y por mi tierra, Córdoba. No me he ido a otro partido político. Nadie me ha sugerido que lo haga. Griñán solo me pidió que formara parte de su Gobierno, ni siquiera me habló de que dejara de estar en Izquierda Unida.

--Tampoco hacía falta, pues su salida de IU, que votó en contra de la investidura de Griñán, estaba más que cantada al aceptar la oferta del jefe del Gobierno socialista de Andalucía.

--Es que no podía estar en el Gobierno y en la oposición. Aceptar la oferta que se me hizo llevaba implícita mi desvinculación formal de IU por más personas que haya en esa organización que yo respeto, admiro, considero y quiero.

--¿Por qué ha dado el salto ahora? ¿Qué circunstancias le aconsejaron dar ese paso?