El sector de la madera no sabe qué hacer. Alguien tendrá que arbitrar medidas, sobre todo cuando saben que banqueros como Botín llegan a sugerir, entre millonarios beneficios, que no son monjas de la caridad. Mientras tanto, salvan sus malas inversiones en Madoff y anuncian pagos para los ricos afectados. Es lo que hay, aunque me resisto a que las administraciones callen. Es fácil ofrecer paraguas en tiempos soleados y quitarlos cuando comienza a llover.