Conseguido con nuestroe estilo El reconocimiento del mundo entero por el nivel futbolístico conseguido en esta Eurocopa por la selección española es algo muy difícil de conseguir. Comentamos desde el primer artículo en el primer partido contra Rusia que teníamos un estilo de juego claro y definido, acorde con el gusto del aficionado español, y lo que es más importante, que este estilo es el más adecuado al perfil de jugador que ahora mismo tiene la selección. Hacíamos referencia a que nos faltaba en las grandes citas mayor nivel de competitividad en la fase defensiva y algo más de poderío físico. Creo que en este campeonato hemos dado un gran salto en estas facetas, lo cual unido a la calidad técnica y talento del jugador ha hecho posible no solamente ganar y llegar a la final, sino disfrutar viendo jugar al equipo, y eso, a día de hoy, es muy complicado de conseguir. El resumen de todo esto lo hacía Luis en una frase muy sencilla, pero que en fútbol es complicadísimo: "Es un grupo de una gran calidad, con un mismo objetivo y con una gran confianza en sí mismo". Todo esto metido en una coctelera es igual a triunfo.

Las finales no se merecen, se ganan El triunfo como reconocimiento a un fútbol inmejorable sería el desenlace más justo de la trayectoria del equipo español en este campeonato. Pero hay que hacerlo, y en fútbol y a partido único cualquier cosa puede ocurrir, con lo que hay que poner los cinco sentidos y principalmente el objetivo marcado para este partido es que tenemos que ser España. Si al final del partido reconocemos que ha jugado España, la final será nuestra. Hay que imponerse a base de nuestro estilo, de velocidad en el toque en zonas de medio y tres cuartos de campo en posesión de balón y después ser un bloque defensivo sólido y compacto para no dejar maniobrar especialmente entre líneas a Ballack --si juega-- ya que este jugador es difícil de controlar y de parar porque su gran virtud es cómo se presenta por sorpresa desde la segunda línea. La formación de España va a ser con cuatro en el fondo, dos medios centros, dos jugadores de banda que tienen tendencia a jugar por dentro, aparecerá Fábregas de enganche con Torres como referencia más ofensiva. El orden más el talento es la fórmula del éxito.

Luis Aragonés, el entrenador total Se marcha con todos los honores. El futuro de la selección está asegurado. Lo que deja no es una selección, es un equipo, además del reconocimiento mundial a un estilo propio, a una forma de entender el fútbol. Como consecuencia del buen juego se consiguen los triunfos. Lo primero para ganar es jugar bien. Repito, primero se juega y luego se gana, y no lo primero es ganar y no importa cómo. Si quieres ganar sin jugar es complicadísimo y para jugar hay que arriesgar siempre, posicionalmente sobre el campo, con líneas adelantadas, etc, y ello conlleva asumir riesgos. En fútbol siempre se habla de equipos muy trabajados los que son defensivos. Desde mi punto de vista es todo lo contrario, los equipos ofensivos son los más trabajados, ya que aparte de tener los mecanismos ofensivos propios deben manejar recursos defensivos muy claros para poder defender lejos de su portería y con muchos espacios a la espalda de la línea de cuatro, y por lo tanto el manejo de la presión, las vigilancias defensivas, las basculaciones, los achiques son aspectos de más trabajo. Y Luis lo ha conseguido.

Alemania, por méritos propios Se marcha con todos los honores. El futuro de la selección está asegurado. Lo que deja no es una selección, es un equipo, además del reconocimiento mundial a un estilo propio, a una forma de entender el fútbol. Como consecuencia del buen juego se consiguen los triunfos. Lo primero para ganar es jugar bien. Repito, primero se juega y luego se gana, y no lo primero es ganar y no importa cómo. Si quieres ganar sin jugar es complicadísimo y para jugar hay que arriesgar siempre, posicionalmente sobre el campo, con líneas adelantadas, etc, y ello conlleva asumir riesgos. En fútbol siempre se habla de equipos muy trabajados los que son defensivos. Desde mi punto de vista es todo lo contrario, los equipos ofensivos son los más trabajados, ya que aparte de tener los mecanismos ofensivos propios deben manejar recursos defensivos muy claros para poder defender lejos de su portería y con muchos espacios a la espalda de la línea de cuatro, y por lo tanto el manejo de la presión, las vigilancias defensivas, las basculaciones, los achiques son aspectos de más trabajo. Y Luis lo ha conseguido.