La mayoría de las parejas de novios que visitaron ayer el Salón de la Boda y el Hogar no guardaban parecido con la forma de amar de Joaquín Sabina en su canción Contigo . Estos chorlitos cordobeses (muy escasos por la mañana) sí quieren escenas de sofá, vecinas con pucheros, compartir botes de champú, viajar a París y que los esperen a las doce en el juzgado. Los enamorados, atraídos por los expositores de Cásate, aseguraron que las bodas son grandes negocios y siempre se producen gastos innecesarios. "Formalizar un compromiso está por las nubes", comentó Francisco, un joven que cree (bromeando) que "el hombre recibe jaque mate cuando se casa". En cambio, Luisa, que sueña con vestirse de blanco en abril, considera que "el matrimonio es la manera más bonita de decir ´te quiero´ a tu pareja".

Por su parte, Carmen y Juan se casarán el 24 de junio. Visitarán el Salón de Bodas esta tarde para ponerse al día de las últimas novedades. Carmen comenzó sus preparativos de boda hace un año. Su madre quiere que lleve un buen ajuar (sábanas, toallas, vajillas, batidora...). Pero a la pareja lo que más le preocupa es la reforma del piso donde crearán su nuevo hogar. Para el día del enlace sólo piden que ningún amigo falte al convite. "Habrá barra libre", asegura Juan. Carmen les recuerda a sus amigas que no se olviden de llevar los tradicionales huevos a Santa Clara. La pareja vive en Córdoba capital, pero ha decidido celebrar el enlace en su pueblo, Cañete de las Torres. La fiesta les saldrá algo más barata y, a su vez, pretenden evitar que la mayoría de sus invitados realicen desplazamientos en coche.

NIDITO PARA DOS José y María José también andan con los preparativos de su enlace. A principios del pasado mes avisaron a la familia y a los amigos de que, por fin, el banquete de su boda será el 16 de diciembre. Atrás quedó la distancia, cuando él trabajaba en Cádiz y ella, en Huelva. A partir de sus traslados laborales a Córdoba, empezaron a buscar su nido de amor en la ciudad. Comentan que aún no hay histeria. Quizá cuando llegue otoño afloren los nervios.

La historia de María es distinta. Quiere casarse este año, pero aún no cuenta con una fecha. Su novio es marroquí y tiene claro que habrá dos bodas. Una será en Córdoba, por lo civil; y la otra, bajo el rito musulmán en Beni Mellal. Para María, "un papel oficial no es necesario para sellar mi amor, pero sí me ilusiona un compromiso, y despertar todas las mañanas con él".