Aunque la fiesta litúrgica del Corpus Christi se estableció en 1246 por el Papa Urbano IV, la procesión del Santísimo Sacramento como elemento más destacado de la festividad data de 1317, cuando un decreto del Papa Juan XXII así lo establecía.

En España las procesiones más antiguas de esta festividad tuvieron lugar hacia 1320, y se celebraron en la Corona de Aragón; al sur de la Península llegaron más tarde, y según los datos disponibles no llegó a generalizarse en Andalucía hasta mediados del siglo XV. Tiene, pues, bastante más de cinco siglos la tradición del Corpus Christi en nuestra región.

El elemento más característico de estas manifestaciones religiosas, la Custodia procesional, comenzó a ofrecer al arte piezas de categoría en los primeros años del siglo XVI, cuando comenzó su actividad la dinastía de los Arfe. En concreto Enrique de Arfe labró la Custodia de Córdoba --la misma que, con algunas reformas y restauraciones, fue procesionada en el día de ayer-- entre 1314 y 1318. Pronto cumplirá, pues, sus primeros 500 años presidiendo la fiesta más solemne que la Iglesia cordobesa dedica al sacramento de la eucaristía.