Con motivo de una feliz estancia en su maravillosa ciudad nos trasladamos el mes de octubre a disfrutar unos días en ella y para dormir un hotel céntrico, el hotel Córdoba Center. Su situación en el centro lo hacía perfecto para disfrutar de las joyas que atesora la ciudad sin tener que mover el coche, a pie. Con tal motivo pusimos en el Maps de Google cómo llegar al hotel para descargar las maletas y gestionar el aparcamiento del vehículo. Efectivamente, nos indicaron un recorrido al que quisimos atenernos, pero fue imposible, sin comerlo ni beberlo nos metimos en un follón de prohibiciones del que intentamos salir lo más buenamente que pudimos. Resultado: a los cinco meses nos ha llegado una multa del Ayuntamiento porque hemos sido captados por una cámara en alguna calle de las que transitamos intentando salir del atolladero. Al parecer no queda más remedio que pagar, con cierto mal regustillo porque no ofrecen ni la más mínima oportunidad de recurrir su pago. Pensamos que se estarán forrando con multas de 200 euros y ahuyentando los turistas y a la vez quitando ganas de repetir la visita.