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Crisis migratoria

La Comisión Europea no ve una relación directa entre la regularización masiva y la crisis en Ceuta

El comisario de Interior y Migración ha dicho, sin embargo, que la medida tomada por el Gobierno español es "no es una buena señal" para el resto de Europa

El comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner, durante una rueda de prensa en Bruselas.

El comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner, durante una rueda de prensa en Bruselas. / COMISIÓN EUROPEA

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Bruselas

El comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha dicho este martes que la Comisión Europea no ha visto por el momento ningún vínculo entre la regularización masiva del Gobierno español y la crisis de Ceuta, en la que más de 70.000 personas cruzaron de manera irregular la frontera desde Marruecos, aunque ha reconocido que es "una mala señal" para Europa.

La crisis en Ceuta ha puesto a prueba "la resiliencia europea" y "la seguridad" de las fronteras externas del bloque, ha dicho Brunner tras reunirse con los ministros de Interior de los Veintisiete. El comisario ha destacado que la reunión ha sido "una oportunidad útil para aclarar los hechos" y ha destacado que la situación está ya bajo control.

En una carta enviada pocas horas después del incidente, 22 de los 27 países del bloque dieron a entender que la crisis había podido ser provocada por la regularización masiva del Gobierno. Bruselas ha descartado esta hipótesis. "No hemos visto por el momento una relación directa entre la regularización y el incidente en Ceuta", ha dicho Brunner.

El austríaco, sin embargo, ha asegurado que la decisión de regularizar la situación de cientos de miles de personas migrantes "no es una buena señal para Europa". El comisario ha asegurado que aunque entiende que la competencia es del Gobierno, "España lo hace porque tiene muchos latinoamericanos que hablan el mismo idioma y tienen la misma cultura".

Un test a la política europea

Brunner ha reconocido que la integridad de la frontera exterior se vio sometida "a una gran presión" la pasada semana y hay que tomar nota. Pero también ha destacado la rapidez con la que las autoridades españolas han gestionado la situación, asegurando que, según sus informaciones, la mayoría de las personas que entraron en Ceuta han regresado y ninguna ha cruzado al continente europeo.

"Hemos hablado sobre cómo evitar este tipo de incidentes también en el futuro", ha dicho el comisario. Según el austríaco, la lección que extraen los europeos es que hay que implementar el pacto migratorio pero también mejorar la cooperación con terceros países, reforzar los controles, mejorar los sistemas de alerta temprana y acelerar las deportaciones.

Sobre el papel de Marruecos o la desinformación procedente de Rusia, Brunner ha evitado realizar comentarios asegurando que habrá que esperar al resultado de la investigación de las autoridades españolas. Sí ha dado por probado el supuesto papel de mafias y traficantes.

La solidaridad europea

Brunner ha asegurado también que si la situación está bajo control no es por "casualidad" sino porque "actuamos juntos". El comisario ha insistido en que "la solidaridad europea es fundamental para el proyecto europeo, y España y su gente pueden contar, por supuesto, con el apoyo constante de la Comisión y la fuerza de nuestra unión para superar este desafío".

Sin embargo, ese relato dista mucho de la reacción inicial tanto de la propia Comisión como de la mayoría de países de la UE. Las críticas a la política migratoria del Gobierno español llegaron mucho antes que las muestras de solidaridad y los ofrecimientos de ayuda.

Una de esas reacciones, liderada por Italia, fue pedir la suspensión de España del sistema Schengen que garantiza la libertad de movimiento. Dado que la mayoría de las personas que cruzaron a Ceuta han regresado y ninguna ha llegado al continente, el comisario ha sido interrogado sobre si aceptar los controles temporales era "proporcionado".

Brunner ha dicho que la situación ha evolucionado "y habrá que ver". El comisario se ha apresurado a aclarar que "entiende" esa reacción de los italianos "porque los ciudadanos de Europa están preocupados". Lo que no ha explicado es el razonamiento detrás de la decisión de la Comisión de aceptar los controles impuestos por el Ejecutivo de Giorgia Meloni.

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Fuente: El Periódico

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