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Encuentro en Washington

Trump y Petro se reúnen con la mirada puesta en Venezuela y la cuestión del narcotráfico

La conversación a puertas cerradas buscó acercar posiciones entre dos liderazgos políticos situados en veredas opuestas y que tuvieron un año plagado de roces personales

Petro entrega a Trump una lista con capos del narcotráfico que viven fuera de Colombia

Petro entrega a Trump una lista con capos del narcotráfico que viven fuera de Colombia

Abel Gilbert

Abel Gilbert

Buenos Aires

"Hablamos de problemas concretos y caminos conjuntos. Él no cambió en su manera de pensar, yo tampoco. Un pacto no es entre hermanos gemelos. He salido con un aire optimista", dijo el presidente colombiano, Gustavo Petro después de haber sido recibido por su colega de Estados Unidos, Donald Trump en el Salón Oval de la Casa Blanca. "Podemos ser muy diferentes pero lo que nos junta es la libertad, y ahí comenzó la conversación". Las fotos oficiales los mostraron estrechando sus manos a la hora del saludo. El visitante llegó con un regalo personal y recibió a cambio un ejemplar de The Art of the Deal, la biblia del multimillonario, editada en 1987, con una dedicatoria elocuente: "you are great". El receptor del presente necesito que le tradujeran la frase. Cuando escuchó que era "genial" pudo tranquilizarse. Trump a la vez divulgó la foto compartida, con su comentario. "Gustavo, un gran honor. Amo a Colombia”. No se privó de ofrecerle una gorra del movimiento MAGA. "Nos llevamos muy bien. Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero no me sentí ofendido porque nunca lo había conocido”. La reunión le pareció "fantástica". Se trataron distintos asuntos, "incluidas las sanciones" impuestas al propio Petro. Hasta se atrevieron a poner sobre la mesa el tema del petróleo. que los encuentra en las antípodas. Dijo el colombiano: "quedó claro, sin pelear, que la energía limpia podría activar el occidente de Venezuela que nos permita quitar los campos de hoja de coca del Catatumbo”, dijo en alusión a la frontera compartida donde operan grupos de exguerrilleros devenidos narcos. Antes de despedirse, Petro invitó al magnate a visitar Colombia y que EEUU colabore en la lucha contra esas bandas que operan en la zona limítrofe.

Pero por sobre todo, la cita en Washington permitió desactivar una bomba. Había estado precedida por roces personales en la red X que amenazaron con concluir en una tormenta. Tras la captura de Nicolás Maduro, el 3 de enero, se alcanzó el pico de una tensión política que se atenuó a partir de una conversación telefónica. De esa plática surgió esta reunión, realizada nada menos que a un mes de la intervención militar de EEUU en Venezuela. Las consecuencias de aquel episodio que Petro en su momento criticó con severidad no fueron ajenas a las conversaciones, como lo corroboró el propio Petro. La estabilidad de ese país es un asunto que también le compete a Bogotá. "Vimos cómo reactivar a Venezuela y no solo condolernos de lo que es grave".

Petro llegó acompañado de la ministra de Exteriores, Rosa Villavicencio,  el embajador en los Estados Unidos, Daniel García-Peña, y el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez. El anfitrión se rodeó de su secretario de Estado, Marco Rubio, el vicepresidente JD Vance y el senador republicano nacido en Colombia, Bernie Moreno, nada menos que uno de los enemigos declarados del exguerrillero. Para el Gobierno de izquierdas, Moreno es uno de los responsables de las malas relaciones previas a esta cita que se extendió por más de una hora bajo una estricta reserva. Los encontronazos habían comenzado con la política de deportaciones del magnate republicano, prosiguieron en septiembre en el marco de la Asamblea General de la ONU, cuando Petro llamó a los soldados estadounidenses para que desobedecieran las órdenes de Trump y Washington le quitó la visa. El comienzo de los ataques contra embarcaciones en el Caribe sur y el Pacífico colombiano y el desacuerdo sobre la cuestión del narcotráfico no hicieron más que agitar las aguas entre dos jefes de Estado que se mostraron públicamente como férreos antagonistas.

Al borde del abismo

El giro sorpresivo estuvo motivado, en el caso colombiano, por el temor y la indefensión ante el poder militar de EEUU. Antes de la reunión, Trump recordó ese apaciguamiento. Petro, dijo el multimillonario, "ha sido muy amable en el último mes o dos". Antes, en cambio, "era muy crítico, pero ha cambiado mucho su actitud". Petro reconoció que entre su país y EEUU existen ideas "diferentes" de cómo enfrentar el narcotráfico pero hay criterios que pueden ser consensuados. Se refirió a una reciente operación conjunta de la Armada colombiana y la DEA que permitieron interceptar un submarino y decomisar 10 toneladas de cocaína. "No murió nadie", dijo en clara alusión a los hundimientos de pequeñas embarcaciones por parte de la aviación norteamericana.

Colombia sigue siendo el mayor productor mundial de cocaína, con más de 261.000 hectáreas cultivadas de hoja de coca, un número récord en comparación con los últimos años. La producción potencial es estimada en unas 3.001 toneladas, de acuerdo con la Oficina de la ONU para las Drogas y el Delito (UNODC). Petro ha puesto en entredicho esa edición y ha destacado logros como la erradicación de 25.000 hectáreas de coca a través de programas de sustitución. EEUU, por su parte cuestiona la manera en que Colombia reporta incautaciones ya que una parte importante de esas toneladas fueron decomisadas fuera del país. El Gobierno considera que eso no habría sido posible sin la colaboración de la inteligencia colombiana.

El Gobierno de izquierda quiso que la conversación de este martes estuviera precedida por un claro gesto de buena voluntad: la extradición a EEUU de alias Pipe Tulúa, jefe de La Inmaculada, una de las bandas narco crueles que operan en el departamento del Valle del Cauca. Frente a Trump aseguró que "el narcotráfico está huyendo hacia el sur por la eficacia" del Estado. El problema ecuatoriano, en la actualidad el país más violento de la región, aliado de Washington, no estuvo al margen de la agenda. Le presentó al dueño de casa informes de inteligencia, mapas e incluso videos. "Hay una trasnacional del crimen y la mayoría de los capos no son colombianos. La primera línea del narcotráfico vive en Dubai, en Madrid, en Miami, le pasé (a Trump) sus nombres, sus lazos. Son los capos de capos, sus capitales están fuera de Colombia y hay que perseguirlos a través de una articulación de inteligencias de muchos sectores del mundo".

Petro se permitió exhibir su disidencia y se refirió al "genocidio en Gaza" y la necesidad de una reforma de la ONU. La reunión tendrá un fuerte impacto en la política doméstica colombiana. En un año electoral, con comicios legislativos en abril y presidenciales en mayo, la ultraderecha de ese país ha invocado la figura de Trump como azote de la izquierda y se presentó socialmente como la mejor interlocutora de Estados Unidos. La izquierda quiere mantenerse en el poder a través de su candidato Iván Cepeda, por ahora primero en los sondeos.

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