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A un año de las elecciones

La Fiscalía francesa rebaja la pena a Marine Le Pen y levanta su inhabilitación inmediata

A la espera de la decisión del Tribunal de Apelación, el levantamiento de la inhabilitación inmediata abriría a Le Pen la puerta a una posible candidatura a las elecciones presidenciales de 2027

La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen.

La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen. / Teresa Suárez / EFE

Leticia Fuentes

Leticia Fuentes

París

Giro de guión en el proceso judicial contra Marine Le Pen por el caso desvío de fondos europeos. La Fiscalía del Tribunal de Apelación de París solicitó este martes el levantamiento de la inhabilitación con efecto inmediato, la rebaja de la pena a un año de prisión firme y una multa de 100.000 euros para la líder de la ultraderecha francesa.

Horas antes de hacer públicas sus peticiones, el fiscal Thierry Ramonatxo insistió en que “solicitarían penas de inhabilitación”, aunque no precisó qué modalidad. Cinco horas después, la fiscalía confirmó la solicitud de dicha prohibición de ejercer la política a Le Pen, pero retirando el efecto inmediato. Durante la audiencia, el Ministerio Público ha vuelto a detallar el ‘modus operandi’ del partido Agrupamiento Nacional: “El sistema era bastante simple: los asistentes parlamentarios trabajaban para el partido, pero en realidad eran pagados por el Parlamento Europeo; esa es la cruda realidad del sistema vigente”, resumió uno de los fiscales adjuntos, quien consideró que las tres semanas de audiencias han revelado “una organización fraudulenta diseñada para financiar al Frente Nacional, un sistema concebido para malversar fondos públicos en desacato a las normas de probidad y administración pública”.

Tras conocerse la nueva petición de la fiscalía, el abogado de Marine Le Pen, Rodolphe Bossault, destacó que "el único punto extremadamente positivo es que se haya dicho que una línea de defensa ya no es una criminalización y un riesgo de reincidencia para el cliente", afirmó al salir de la audiencia.

Un 'switch' insperado en la trama de los falsos asistentes parlamentarios que quedará en manos del Tribunal de Apelación, quien decidirá este verano, si la ultraderechista puede o no presentarse a las próximas elecciones presidenciales, para las que es favorita, según las encuestas. 

Con este nuevo escenario, a Le Pen solo le quedan tres posibilidades para poder hacer carrera hasta el Palacio del Elíseo; que sea absuelta, algo que se presenta complicado, que la condena de apelación resulte menos de dos años de inelegibilidad, o que recurra a un procedimiento rápido ante el Tribunal de Casación obteniendo una decisión favorable.

Cinco años de inhabilitación en primera instancia

Marine Le Pen fue condenada en 2025 a una dura pena que incluía cinco años de inhabilitación con ejecución inmediata para ejercer cargo público, bloqueando su ambicioso sueño de presentarse por cuarta vez a las elecciones presidenciales. Además de la inhabilitación, la líder de extrema derecha fue castigada a cuatro años de cárcel —dos con brazalete electrónico— por malversación de fondos públicos de la Eurocámara.

Por esta sentencia en primera instancia, el fiscal Ramonatxo reprochó este martes a los miembros de Agrupación Nacional los "ataques mediatizados" lanzados a la institución judicial, citando las "amenazas explícitas de muerte" que sufrieron los magistrados que dictaron dicha condena. En este sentido, el fiscal se congratuló de que, los debates de estas últimas tres semanas en el juicio en apelación se hayan desarrollado en un contexto más sereno. "Este es un cambio notable de tono y atmósfera", remarcó.

El cambio de estrategia de Le Pen

La líder de Agrupación Nacional se mostró combativa, negando cualquier acusación durante el juicio en primera instancia, e incluso llegando a señalar que era una "práctica habitual entre los partidos". Los jueces, en aquel momento, consideraron probado que Le Pen había heredado de su padre un sistema de financiación ilegal de su partido, mediante el uso de fondos destinados a asistentes parlamentarios entre 2004 y 2016. El perjuicio de este fraude estimado para la Eurocámara superaba los 4 millones de euros.

Sin embargo, en esta segunda parte judicial, Marine Le Pen prefirió cambiar de estrategia y optó por admitir implícitamente que podría existir un delito. "Nunca tuvimos la sensación de cometer un delito", afirmó durante el juicio de apelación, sorprendiendo a los presentes en la sala. Un nuevo juego de cartas que suaviza su línea de defensa y que le ayudaría a conseguir rebajar la pena que le impide actualmente presentarse a los comicios de 2027.

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