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Trump

EEUU detiene a 475 inmigrantes en una redada en una planta de Hyundai en Georgia

Seúl protesta la operación, la mayor de la historia del Departamento de Seguridad Nacional en inmigración

Migrantes surcoreanos y latinos, entre los 475 detenidos en redada en la planta de Hyundai

Migrantes surcoreanos y latinos, entre los 475 detenidos en redada en la planta de Hyundai

Nueva York

El Departamento de Seguridad Nacional del gobierno de Donald Trump acometió el jueves la mayor redada de su historia contra inmigrantes, con 475 detenidos en Ellabell, en el estado de Georgia. 

Se trata de una operación que no es solo destacable por su envergadura: los detenidos trabajaban en la construcción de una fábrica de baterías de Hyundai, parte de un complejo del gigante asiático cerca de Savannah que, con una inversión prevista de 7.600 millones de dólares, se ha descrito como el mayor proyecto de manufactura de la historia del estado. Y es una de esas inversiones de miles de millones de dólares que forman parte central de la agenda económica de Trump, que presume de que su política de aranceles está produciendo un nuevo boom de inversiones en EEUU.

Tensión inmediata con Seúl

La macrorredada la ha confirmado este viernes el Departamento que dirige Kristi Noem y los elementos de tensión con Seúl han saltado a la vista de forma inmediata. Más de los 300 de detenidos son surcoreanos, según le han confirmado fuentes del gobierno de Corea del Sur al ‘The New York Times’.

Lee Jaewoong, portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano citado por la agencia AP, ha explicado que los detenidos eran parte de una “red de subcontratistas” y que los empleados trabajaban para distintas empresas. “Las actividades empresariales de nuestros inversores y los derechos de nuestros ciudadanos no deben infligirse de forma injusta en el proceso de aplicación de las leyes en EEUU”, ha dicho .

La planta en el centro de la redada forma parte de un complejo que tanto el gobernador republicano de Georgia, Brian Kemp, como otras autoridades han alabado como el mayor proyecto de desarrollo económico en la historia del estado.  Hyundai, que recibió un paquete de incentivos de Georgia por valor de 2.000 millones de dólares, ha prometido que para 2031 el proyecto dará empleo a 8.500 personas.

La empresa primero empezó a fabricar coches eléctricos en el complejo, que actualmente emplea a cerca de 1.200 personas. Se había aliado con LG Energy Solution para construir la planta de baterías, que se planeaba inaugurar el año próximo y que es donde se han realizado las detenciones.

Relaciones bilaterales

La redada tensa las relaciones entre Washington y Seúl, que han pasado meses de intensas y tensas negociaciones por la guerra de aranceles abierta por el republicano. A finales de julio las dos naciones acordaron que los productos surcoreanos tendrán un gravamen del 15% al llegar a EEUU, un porcentaje más bajo del que amenazó imponer Trump y que se ha alcanzado tras una promesa surcoreana de invertir 350.000 millones en EEUU. 

Entre ellos están 26.000 millones de dólares prometidos por Hyundai, que en agosto anunció que elevaba hasta esa cantidad su inversión en EEUU durante el mandato de Trump. También hay otras empresas que están expandiendo sus fábricas en EEUU o tienen planes para hacerlo, como Samsung y SK Hyinx. Además, Seúl se ha ofrecido a ayudar a EEUU a reactivar su industria naviera y prometió gastar en ese empeño 150.000 millones de dólares, uno de los acuerdos de los que hablaron públicamente Trump y Lee Jae-myung la semana pasada, cuando el presidente estadounidense recibió al surcoreano en el Despacho Oval.

Este viernes Abigail Jackson, una portavoz de la Casa Blanca, emitía un comunicado tras la operación en Georgia . “EEUU está orgulloso de acoger grandes inversiones y quiere seguir avanzando en estas inversiones y alianzas históricas que ha asegurado el presidente Trump”, ha dicho, pero también ha añadido: “Cualquier trabajador extranjero que se trae para proyectos concretos debe entrar en EEUU legalmente y con las autorizaciones de trabajo adecuadas. Trump seguirá cumpliendo su promesa de hacer EEUU el mejor lugar para hacer negocios a la vez que aplica las leyes federales de inmigración”.

Meses de investigación

Steven Schrank, un agente del Departamento de Seguridad Nacional al frente de la redada, ha explicado en una rueda de prensa en Atlanta que en el Departamento llevaban meses “acumulando pruebas, haciendo entrevistas, recopilando documentos y presentamos las pruebas a un tribunal para obtener una orden judicial”.

Ha explicado igualmente que los arrestados o bien habían cruzado de forma ilegal la frontera, o habían entrado en EEUU con un programa de exención de visados que les permitía trabajar en el país o se habían quedado más del tiempo permitido por su visado.

“Se hará rendir cuentas a quienes explotan a nuestros trabajadores, minan nuestra economía y violentan nuestras leyes federales”, ha dicho en la comparecencia ante los medios el agente, que ha explicado también que la investigación sigue abierta y que de momento no se han presentado cargos penales.

Lo sucedido, no obstante, desata temores y preocupaciones en otras empresas surcoreanas con planes en EEUU según le ha dicho a ‘The Wall Street Journal’ Hui Jung, profesor de económicas especializado en comercio internacional de la Universidad Sogang de Seúl. La repetición de redadas así, ha aseegurado el experto, “dañaría la confianza y la cooperación, con repercusiones negativas para comunidades locales también”.

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