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Tragedia en Portugal

El mantenimiento del funicular, en el punto de mira de la investigación del accidente de Lisboa

La cifra de muertos y heridos en el trágico siniestro del vehículo turístico de la capital portuguesa aumenta a 17 y 22 respectivamente, informan las autoridades locales y nacionales

Ascienden a 17 el número de fallecidos en el accidente del funicular de Gloria en Lisboa

Ascienden a 17 el número de fallecidos en el accidente del funicular de Gloria en Lisboa

Barcelona

Portugal está de luto nacional y busca una explicación. Con 16 víctimas confirmadas y una veintena de heridos, Lisboa se afana a encontrar la razón que causó el trágico accidente del funicular de este miércoles. La Fiscalía portuguesa ha abierto una investigación p y las indagaciones preliminares apuntan a que el origen podría estar en un cable suelto.

La policía judicial acudió ayer al lugar de los hechos para buscar evidencias que expliquen el accidente, informó la cadena nacional de televisión RTP, y el presidente portugués Marcelo Rebelo de Sousa ha pedido que actúen "rápidamente", a pesar de que se prevé un procedimiento largo.

De las 16 víctimas mortales, en la tarde del miércoles se conoció que cinco eran portuguesas, dos coreanas y una suiza. Entre los heridos se han contado al menos 10 nacionalidades diferentes, ya que se trataba de una importante atracción turística. La confirmación de los fallecidos tuvo un desajuste momentáneo, ya que uno de los heridos falleció durante la noche del miércoles al jueves, elevando a 17 el número de víctimas mortales, pero posteriormente se supo que el recuento original había sido erróneo, con lo que se volvía al número de 16 muertos.

Sistema anticuado

La hipótesis actual más plausible es la rotura del cable que sirve para mover a los vagones a través de las pronunciadas cuestas de la ciudad. El vagón más cercano al cable roto perdió el control, el contrapeso falló, precipitándose contra el siguiente vagón, haciendo que la cabina que estaba en la parte alta de la cuesta se precipitara a gran velocidad y descarrilara tras una curva.

Desde Carris, la empresa pública responsable de los funiculares de la capital, el consejero delegado Pedro Bogas ha admitido que el funicular podría estar anticuado y que sistemas de seguridad modernos que totalmente integrados en la actualidad en otros transportes ferroviarios (el llamado “sistema redundante” que se activa automáticamente si el sistema principal de seguridad falla) no necesariamente se aplica a este tipo de transporte más ligero, “sobre todo uno que existe desde 1914”, dijo a los medios.

En realidad, el llamado Ascensor de Gloria (Elevador da Glória) llevaba funcionando desde incluso antes. Originalmente, en 1885 comenzó con un sistema de contrapesos de agua. Con el tiempo, evolucionó para pasar a operar con vapor y más tarde por electricidad.

Los sindicatos alertaron

Si bien el funicular había pasado el control de mantenimiento diario correctamente, esa misma mañana, el estado de las instalaciones está en el foco de la investigación. Desde los sindicatos ya se había advertido de los problemas derivados de la antigüedad de la instalación. Manuel Leal, dirigente de la Federación de Sindicatos de Transportes y Comunicaciones (Fectrans), explicó ayer al histórico semanario luso Diário de Notícias que empleados de Carris ya se habían quejado del estado del funicular, cuyo mantenimiento estaría ahora gestionado por una compañía privada.

“Los propios trabajadores denunciaban estas diferencias entre el mantenimiento realizado por Carris hace unos años y el actual, en particular las reiteradas quejas de los trabajadores de Carris sobre los niveles de tensión de los cables de soporte de los ascensores” apuntó Leal, indicando que, “desgraciadamente”, el accidente "ha dado la razón a las propias quejas de los trabajadores. Es por ello que considera que, “tras una investigación exhaustiva de estas causas”, el Consejo de Administración de la compañía debe “reconsiderar la encomienda de este mantenimiento a particulares”.

El ayuntamiento de la capital lusa ha ordenado la suspensión de las operaciones de otros funiculares para someterlos a inspecciones técnicas y evitar así que se repita una tragedia similar.

Temor por el impacto en el turismo

Lisboa, donde el turismo es un peso pesado de la economía, ya teme las consecuencias de este trágico accidente. “Si se trata de un fallo, si se dice que no hubo mantenimiento, la imagen de la ciudad se verá dañada en términos de seguridad, confianza y tranquilidad. Podría tener repercusiones y, sin duda, afectará la forma en que los viajeros planifican su viaje y evalúan si la ciudad ofrece seguridad”, ha declarado la presidenta de Entidades de Turismo de la Región de Lisboa a medios portugueses.

El funicular accidentado es una de las principales atracciones turísticas de Lisboa, ya que conecta la plaza de Restauradores con el Bairro Alto y uno de los miradores más famosos de la capital, el de São Pedro de Alcântara. 

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