Guerra en Ucrania

Bruselas acusa a Rusia de intentar chantajear a la UE

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dice que la decisión de cortar el suministro a Polonia y Bulgaria es "inaceptable" pero anticipa que la UE está preparada para "este escenario"

Úrsula von der Leyen y Josep Borrell durante su visita a Kiev.

Úrsula von der Leyen y Josep Borrell durante su visita a Kiev. / Agencias

Silvia Martinez

De "injustificado" e "inaceptable". Así ha calificado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el anuncio de la empresa estatal rusa de gas, Gazprom, de que cortará desde este miércoles el suministro de gas a Polonia y Bulgaria tras la negativa de ambos países de realizar los pagos en rublos. "Es otro intento de Rusia de utilizar el gas como un instrumento de chantaje" y muestra "una vez más" que "Rusia no es fiable como suministrador de gas", ha advertido la alemana en un comunicado en el que ha recordado que la Unión Europea está preparada para un escenario de este tipo. "Es otro movimiento unilateral agresivo de Rusia", se ha sumado el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, cerrando filas con los países afectados. " Permaneceremos unidos y nos apoyaremos mutuamente mientras eliminamos gradualmente las importaciones de energía rusa", ha avisado.

El mismo mensaje han lanzado desde Varsovia y Sofía, los dos primeros países en verse afectados por la interrupción del suministro. El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, ha advertido desde la tribuna parlamento que la decisión de Gazprom supone “un ataque directo a Polonia” pero ha dejado claro que están preparados. Según la empresa estatal polaca de gas, PGNiG, la decisión del gigante ruso del gas -objeto de una investigación del Ejecutivo comunitario por posibles distorsiones de la competencia y conducta anticompetitiva- supone una ruptura del contrato por lo que tomarán las medidas adecuadas para restablecer las entregas bajo las condiciones acordadas por contrato aunque la medida no tendrá un impacto inmediato.

“La situación no afecta a los abastecimientos actuales de los clientes de PGNiG que reciben el carburante conforme a su demanda”, ha indicado en un comunicado. También el gobierno búlgaro ha explicado que el suministro a los hogares búlgaros está garantizado al menos un mes y ha acusado a Moscú de utilizar este suministro como “un arma política más en la guerra actual”, ha acusado el ministro de energía, Alexander Nikolov, cuyo país depende en un 90% del suministro de gas ruso bajo contratos de larga duración que expirarán a finales de este año.

Coordinación europea

Pese a la decisión del Kremlin, la Unión Europea, ha dicho Von der Leyen, está preparada para "este escenario" y ha redoblado el contacto con todos los Estados miembros para dar una “respuesta coordinada” a la decisión del presidente Vladimir Putin de no aceptar los pagos en euros. De hecho, en estos momentos tiene lugar una reunión del grupo de coordinación de gas que reúne a los expertos de los Veintisiete. “Los Estados miembros han puesto en marcha planes de contingencia para un escenario como este y trabajamos con ellos en coordinación y solidaridad. Estamos trazando una respuesta coordinada de la UE”, ha señalado el Ejecutivo comunitario.

“Rusia cree erróneamente que se lo está pasando en grande eliminando a nuestros socios Polonia y Bulgaria de su gas por pagar de acuerdo con las reglas, en euros, y no como el presidente Putin desea, en rublos. Pero nos mantenemos unidos contra este chantaje y aceleraremos la reducción gradual de la dependencia de Rusia”, advertía este martes el primer ministro eslovaco, Eduard Heger. También el canciller austríaco Karl Nehammer ha saltado a la palestra para negar que Austria haya decidido pagar en rublos y cortar por lo sano la difusión de noticias falsas. Austria, ha dicho, “seguirá pagando las entregas de gas desde Rusia en euros. Austria sigue al pie de la letra las sanciones de la UE acordadas conjuntamente”, ha recordado.

La Comisión Europea lleva meses trabajando y negociando con proveedores alternativos de gas natural, como Estados Unidos, Qatar o Argelia, para elevar el nivel de almacenamiento en la UE y reducir la dependencia del gas de Rusia, de donde importa actualmente 155 bcm, el 40% del gas que consume la UE. La estrategia propuesta a finales de marzo apuesta de hecho por aumentar el gas almacenado en los depósitos subterráneos de la UE hasta el 90% para el 1 de octubre con el objetivo de afrontar el próximo invierno con garantías.