El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, pidió disculpas a China en nombre del pueblo brasileño por el ataque a ese país de un hijo del actual mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, que acusó al gigante asiático de ser responsable de la expansión mundial del coronavirus.

En una carta al presidente chino, Xi Jinping, el líder socialista brasileño también se disculpó por el silencio de Bolsonaro ante la polémica diplomática, según el contenido de la misiva divulgado este domingo por el Instituto Lula.

"En nombre de la amistad entre los pueblos de Brasil y China, cultivada por sucesivos gobiernos de los dos países a lo largo de casi cinco décadas, vengo a repudiar la inaceptable agresión hecha a su gran país por un diputado que viene a ser el hijo del actual presidente de la República de Brasil", afirma el exmandatario.

La imprudencia de los Bolsonaro

La polémica la desató el martes pasadoel diputado Eduardo Bolsonaro, que por las redes sociales, acusó a China de haber generado la crisis que vive el mundo por la propagación del coronavirus.

Según el hijo del mandatario, que ha oficiado como consejero del gobernante en asuntos internacionales y llegó a ser propuesto como embajador de Brasil en Washington, la "dictadura" china "prefirió esconder algo serio que exponerlo temiendo desgaste pese a que salvaría innumerables vidas. (...) La culpa es de China y la libertad sería la solución".

Lula asegura en la carta que con sus disculpas "por el comportamiento deplorable de ese diputado", considera expresar el sentimiento de todo Brasil y recuerda que los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, ya "condenaron esa agresión".

Un silencio vergonzoso

"Lamento, sin embargo, que el actual Gobierno brasileño no lo haya hecho aún (pedir disculpas) por los canales diplomáticos y por medio del propio presidente de la República, que debería haber sido el primero en tomar tal actitud", agrega el líder del Partido de los Trabajadores (PT) y principal rival político de Bolsonaro.

"Su silencio avergüenza a Brasil y comprueba la estrechez de una visión de mundo que desprecia la verdad, la ciencia, la convivencia entre los pueblos y la propia democracia", afirma Lula. Pese a que el embajador de China en Brasil, Yang Wanming, manifestó el "repudio" y la "indignación" de China por las declaraciones de Eduardo Bolsonaro y exigió disculpas, ni el diputado ni la cancillería brasileña lo hicieron.

El Gobierno de Brasil se enoja

El ministro brasileño de Exteriores, Ernesto Araújo, aclaró que Eduardo Bolsonaro no representa al Gobierno pero exigió una retractación del embajador de China por su enérgica reacción a las declaraciones del hijo del presidente, que consideró "desproporcionada" e "inaceptable".

"Ya comuniqué al embajador de China la insatisfacción del Gobierno brasileño con su comportamiento. Esperamos una retractación por sus publicaciones ofensivas al jefe de Estado", afirmó Araújo.

Jair Bolsonaro, por su parte, prefirió bajar el tono a la polémica y aseguró que las declaraciones de su hijo no habían causado ninguna crisis diplomática. "Nos mantenemos en contacto con China. No hay ningún problema con China", dijo en declaraciones a la prensa el pasado viernes.

"Lamento que esa agresión haya ocurrido en una coyuntura de contencioso comercial entre China y Estados Unidos, país al cual la política externa brasileña viene siendo sometida de manera servil por este gobierno", dijo Lula en su misiva. "Bolsonaro desprecia las relaciones de Brasil con países amigos y se rebaja como un simple adulador del presidente Donald Trump", agregó.