El dimitido primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha recibido del Presidente de la República, Sergio Mattarella, el encargo de formar un nuevo gobierno. Esta vez no será con la Liga y los antisistema del Movimiento 5 Estrellas (M5S), sino con estos últimos y el progresista Partido Demócrata (PD). Al final de la segunda ronda de consultas presidenciales ya quedó claro que tanto el M5S como el PD habían llegado a un acuerdo de mínimos para sacar adelante el nuevo Ejecutivo con una nueva mayoría parlamentaria. Ahora deberán proceder a confeccionar un programa de gobierno, junto con Conte, lo que podría llevar hasta una semana de tiempo y sin que el resultado sea positivo.

«Existe un acuerdo con el PD», ha dicho Luigi Di Maio, líder del M5S. «Hemos aceptado la propuesta del M5S de indicar el nombre del presidente del gobierno», se ha limitado a decir prudentemente Nicola Zingaretti, secretario de los progresistas, que ha añadido: «Hemos confirmado decididamente la exigencia de construir un gobierno del cambio». «En estos tiempos complicados no podemos no poner fin a una temporada del odio, del rencor y del miedo», ha añadido.

Según Di Maio el acuerdo con el PD «es para intentar formar un gobierno de largo plazo y la presencia de Conte es »una garantía para las políticas” que quieren llevar a cabo.

Los verdaderos quebraderos de cabeza comienzan ahora, cuando haya que negociar el progama del nuevo Ejecutivo. Lo dijo Zingaretti en la dirección del PD, convocada el miércoles por la mañana. Recibió una ovación de todos los presentes, pero había dejado claro que «el problema no es Di Maio sino la estructura del gobierno».

Sucede que Di Maio está en la cuerda floja de su partido, a causa principalmente de haberse doblegado a las políticas de Matteo Salvini, viceprimer ministro del anterior Gobierno y ministro de Interior. Apoyan a Di Maio principalmente los parlamentarios del M5S, que quieren proseguir la legislatura y tal vez por razones muy personales: si la legislatura se interrumpiera, no habrían cotizado lo bastante para recibir la jubilación a los 60 años. Una parte de las bases del partido de los antisistema están en contra del acuerdo con los progresistas y prefieren el voto anticipado. Por esta razón invocan que la continuidad de las negociaciones con el PD sea sometida al voto de los inscritos.

En su comparecencia después de las consultas presidenciales, el líder del M5S ha definido la crisis abierta el 8 de agosto por Salvini como «inesperada por 60 millones de italianos»

Dado que en estos días sigue abierta una polémica sobre las aspiraciones de Di Maio a volver a ocupar el cargo de viceprimer ministro, el líder de los antisistema ha querido dejar claro que todo dependerá del presidente Mattarella y de Conte.

La cuestión no es poca monta, porque el PD, que ya ha tenido que tragar una repetición de Conte, que aunque independiente está vinculado al M5S, no podía aceptar también una reválida de Di Maio, dejando el Ejecutivo entero en manos del M5S. Por esta razón probablemente haya un solo viceprimer ministro del PD.

Todas las formaciones de la derecha han invocado elecciones anticipadas, anunciando en caso contrario la movilización.