Solo un día después de defender ante la Asamblea General de Naciones Unidas la soberanía de las naciones y animarlas a resistirse a la coerción y el dominio externo, Donald Trump demostró ayer que sus palabras no eran más que un brindis al sol. Durante una reunión del Consejo de Seguridad, el presidente de EEUU amenazó a todos aquellos que ignoren las sanciones estadounidenses contra Irán, un desafío que incluye implícitamente a Francia, Alemania, Reino Unido y la UE.

«Cualquier individuo o entidad que se niegue a cumplir con las sanciones tendrá que hacer frente a serias consecuencias», dijo Trump, que se ha quedado solo y ha vuelto a sacar la pistola para tratar de imponer su criterio.

Estas últimas amenazas responden al pacto que alcanzaron cinco de los seis signatarios del acuerdo nuclear con Irán, rubricado en el 2015 por las grandes potencias para restringir el programa atómico de los ayatolás. Solo faltaba allí EEUU. El grupo de los cinco, que incluye también a China y Rusia, se comprometió a crear un mecanismo para circunvalar las sanciones estadounidenses.