La policía afgana anunció ayer que el trabajador del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) secuestrado el lunes en el norte de Afganistán es español y que está en marcha una operación para tratar de liberarlo lo antes posible. El cooperante «fue capturado en la aldea de Hussain-Khil, en el distrito de Ali-Abad, en la provincia de Kunduz», afirmó un portavoz policial, quien agregó que aún no han identificado a los captores.

El CICR ha dicho estar en contacto con la mayor cantidad de personas posibles que puedan tener alguna influencia sobre los secuestradores del cooperante y que espera que se logre «una rápida solución» que permita liberarle, informa Efe.

La portavoz del CICR, Anastasia Isyuk, señaló que el cooperante fue secuestrado por hombres armados cuando varios miembros del Comité viajaban en dos vehículos de la ciudad de Mazar-e-Sharif a la de Kunduz. «Eso es procedimiento estándar», recalcó, y aseguró que se trata de una medida de «seguridad» para no poner en peligro la vida del rehén, cuya familia ya ha sido informada.

Los secuestradores detuvieron los dos coches sobre las 11.00 hora local (06.30 GMT) y únicamente secuestraron a un cooperante, mientras que dejaron que se marcharan el resto. «Estamos preocupados por la seguridad de nuestro compañero. Hacemos lo máximo posible para descubrir lo que ha pasado y para asegurar cuanto antes su liberación», dijo la responsable de la delegación del CICR en Afganistán, Monica Zanarelli.

El Gobierno español ha pedido «sigilo» para que las actuaciones que se está llevando a cabo para liberar al cooperante lleven a «buen puerto». La vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, ha afirmado que, como en otras ocasiones, todos los servicios y el Ministerio de Exteriores están trabajando y lo están haciendo sobre el terreno. Desde la Cruz Roja Española están colaborando «minuto a minuto» para que la situación «termine lo antes posible».