Libia quiere deshacerse del clan de los Gadafi con mano dura. Ayer, un tribunal libio condenó a muerte al hijo favorito del dictador Muamar al Gadafi, Saif al Islam Gadafi, acusado de haber perpetrado crímenes de guerra y de genocidio durante la revuelta popular contra el régimen del 2011. Durante ese año, Al Islam, considerado el heredero político del coronel, permaneció junto a su padre y participó en la violenta represión de las protestas pacíficas del inicio de la primavera árabe.

Saif al Islam fue juzgado en rebeldía ya que se encuentra detenido en manos de un grupo de rebeldes en la región de Zitan que se oponen al Gobierno de Trípoli que ocupó el poder tras el desplome del dictador libio. El Gobierno de la capital sigue actualmente sin ser reconocido por las potencias internacionales, que admiten en cambio como interlocutor al Gobierno al de Tobruk.

El hijo de Gadafi no acudió a su propio juicio y su defensa se presentó a través de una videoconferencia, algo que levantó críticas de asociaciones para los derechos humanos como la oficina de Naciones Unidas. Aún así, los acusados tienen derecho a apelar la sentencia a muerte.

Saif al Islam, cuyo nombre significa Espada del Islam , fue capturado el 19 de noviembre del 2011 en el sur de Libia, casi un mes después de que su padre fuera asesinado por milicianos rebeldes en las afueras de Sirte. Según han apuntado fuentes judiciales, la pena de muerte se ejecutará mediante el fusilamiento.