La ciudad de Slaviansk, en la rebelde región ucraniana de Donetsk, recuperó la calma después de que una quincena de carros blindados del Ejército se retiraran de la vecina Kramatorsk presionados por sus ciudadanos. "Las televisiones cuentan que aquí estamos atemorizados. Y sucede todo lo contrario. Estamos contentos de que hayan llegado", indicó Yulia, una joven madre que pasea a sus dos hijos en el parque infantil anexo al Ayuntamiento, controlado por milicianos prorrusos.

La mayoría de los activistas prorrusos armados, que se identifican como la Milicia Popular del Donbass, se retiraron de las calles del centro para reforzar las barricadas que rodean todos los accesos rodados a la localidad.