Hace 10 años, Tony Blair metió al Reino Unido en una guerra que los británicos no deseaban. Basándose en un polémico dosier, que divulgó en septiembre del 2002, justificó la futura intervención asegurando que Sadam poseía armas de destrucción masiva. Irak podía llevar a cabo un ataque con esas armas en 45 minutos, afirmó. En febrero del 2003 los ciudadanos se echaron a la calle para intentar detener la guerra, pero fue en vano. Los británicos sospechaban de los argumentos esgrimidos por Blair. El periodista de la BBC, Andrew Gilligam, echó leña al fuego, cuando indicó que se había inflado el dosier de las armas de destrucción masiva.

El suicidio del científico

Aquello causó una persecución del periodista y de su fuente, el científico David Kelly, experto en armas biológicas, que había viajado en numerosas ocasiones a Irak como inspector de la ONU y trabajaba para el Ministerio de Defensa británico. Dos días después de ser interrogado por una comisión parlamentaria, Kelly se suicidó.

Derrocado Sadam, las armas de destrucción masiva no aparecieron. En julio del 2004, una comisión investigadora, tras analizar durante cinco meses los fallos cometidos por los servicios de inteligencia, concluyó que había habido "graves fallos" del espionaje en la información utilizada por el Gobierno. El informe exoneró a Blair, asegurando que no hubo "mala fe", ni "distorsión deliberada", por parte de nadie.

Posteriormente ha habido otra investigación, la comisión Chilcot , cuya tarea era evaluar los preparativos de la guerra y el periodo posterior a la intervención. Blair fue uno de los muchos llamados a declarar. El resultado de la investigación debía haberse conocido a finales del 2011, pero se ha ido retrasando y aún no ha sido publicado. La guerra le costó la vida a 169 soldados británicos y a las arcas públicas 10.422 millones de euros. "He dejado de tratar de convencer a la gente de que fue la decisión acertada. De lo que trato de persuadirles ahora es de que vean lo compleja y difícil que era la decisión", dice Blair 10 años después.