Si el dictador soviético Iósif Stalin pudiese levantarse de la tumba, seguramente lo haría ahora. Las autoridades rusas informaron ayer de que la ciudad de Volgogrado recuperará su antiguo nombre de Stalingrado durante las celebraciones de los aniversarios de la Segunda Guerra Mundial, que los rusos denominan la Gran Guerra Patria.

"El próximo 2 de febrero, en el 70 aniversario de la victoria en la batalla de Stalingrado, a la ciudad se le devolverá para un día su nombre anterior", dijo un portavoz de las autoridades locales de Volgogrado. El nombre de Stalingrado se aplicará además en el Día de la Victoria (9 de mayo), el Día de Duelo y Recordación (22 de junio) y el 2 de septiembre, cuando se celebra el final de la Segunda Guerra Mundial.

La ciudad, que en la Rusia zarista tenía el nombre de Tsaritsin , fue nombrada Stalingrado en 1925 en honor de Stalin. En 1961, ocho años después de la muerte del dictador, tras que el Partido Comunista soviético condenara el culto a su personalidad, recibió el nombre de Volgogrado. Las autoridades rusas justificaron su decisión con numerosas peticiones de los veteranos de guerra. El próximo 2 de febrero los rusos recordarán los 70 años de la gran batalla de Stalingrado, considerada la más sangrienta en la historia de la humanidad con bajas estimadas entre 3 y 4 millones de personas.

El presidente ruso, Vladimir Putin, fue el primero en rehabilitar el nombre de Stalin en el 2004 en el monumento al soldado desconocido, construido en memoria de los caídos en la Segunda Guerra Mundial.

Putin ordenó cambiar por el histórico nombre de Stalingrado al actual Volgogrado, una de las ciudades heroicas rusas cuyos nombres aparecen en numerosas placas conmemorativas. La popularidad de Stalin ha crecido y un 35% de los rusos tienen una opinión positiva de él, según los estudios de opinión pública difundidos.