La comisaria europea de Cooperación Internacional, Ayuda Humanitaria y Respuesta a Crisis, Kristalina Georgieva, ha solicitado este miércoles un mayor acceso a las zonas en conflicto en Siria para distribuir la ayuda humanitaria. "Esto es una guerra urbana que hace difícil distribuir la ayuda humanitaria. Para hacer más necesitamos más acceso", ha dicho Georgieva, en la 67ª sesión plenaria de la Asamblea General de Naciones Unidas, que se celebra esta semana en nueva York.

En este sentido, ha recordado que todas las partes del conflicto sirio tienen la obligación, de acuerdo con el Derecho Internacional, de permitir que los trabajadores humanitarios accedan a las zonas en combate para evacuar a civiles y heridos.

Además, la comisaria europea ha instado a la comunidad internacional a reaccionar rápidamente, antes de que las necesidades del pueblo sirio se multipliquen y sean inabarcables por las agencias de ayuda humanitaria.

"Sin una fin a la vista de los combates, con graves carencias de alimentos y medicinas y con el invierno aproximándose, es el momento de discutir al más alto nivel cuáles son las necesidades y cómo podemos llegar a los necesitados", ha considerado.

La Unión Europea (UE) estima que hay unos 2,5 millones de sirios con necesidades urgentes, un millón más que el pasado mes de mayo, de los cuales 1,2 millones se han visto obligados a abandonar sus casas para huir de la violencia.

Georgieva también ha urgido a aumentar las donaciones a Siria, ya que solo se ha entregado el 38 por ciento de los fondos prometidos, entre ellos 287 millones de dólares (222 millones de euros) de la UE. "Aunque la UE ha sido muy generosa, todavía necesitamos más dinero para atender la escalada de necesidades", ha explicado.

Desde que comenzaron las revueltas populares contra el Gobierno de Bashar al Assad, en marzo de 2011, los activistas sirios calculan que unas 27.000 personas han muerto a causa de los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los rebeldes.