La diva del pop Madonna ha tenido que salir este martes al paso para aclarar sus propias palabras durante un concierto. Ahora explica que fue, deliberadamente, una "ironía sobre el escenario" cuando se refirió al presidente Barack Obama como un "musulmán negro" durante un concierto en Washington.

En un vídeo que corre por Youtube grabado por asistentes al evento, celebrado en el Verizon Center de la capital, la cantante de 54 años realizó un vehemente discurso político sobre la libertad.

"Es tan sorprendente e increíble pensar que tenemos a un afroamericano en la Casa Blanca (...) tenemos a un musulmán negro en la Casa Blanca (...) significa que hay esperanza en este país y Obama está luchando por los derechos de los homosexuales, así que apoyadlo", dijo Madonna durante la actuación.

Cristiano practicante

Obama, que busca ser reelegido el próximo 6 de noviembre, es ampliamente conocido por ser un cristiano practicante.

Respondiendo a la ola de protestas desatada en los medios de comunicación por el citado vídeo, Madonna emitió un comunicado el martes a través de su portavoz diciendo que su referencia a la religión de Obama era de broma.

"Fui irónica sobre el escenario. Sí, sé que Obama no es musulmán, aunque sé que mucha gente en este país piensa que lo es. ¿Y qué si lo fuera?"

"Lo que estaba señalando es que un buen hombre es un buen hombre, no importa a quién rece. No me importa la religión de Obama, ni tampoco la de cualquier persona de Estados Unidos", dijo.