Decenas de personas se han manifestado este domingo frente a una prisión de la ciudad de Qassim, ubicada en el centro de Arabia Saudí, para protestar por la detención indefinida de sus familiares, según han informado varios activistas a Reuters.

Los manifestantes exigen la liberación de sus familiares, argumentando que siguen detenidos sin que se haya presentado ningún cargo en su contra. "No nos moveremos hasta que escuchen nuestras demandas", ha dicho Reema al Juraish, cuyo marido lleva encarcelado ocho años sin acusación formal.

Las fuerzas saudíes han acordonado la zona y han encerrado en el perímetro de seguridad a los manifestantes, que han permanecido allí durante seis horas. "Nos han dicho que arrestarán a quien intente salir", ha denunciado Al Juraish.

Los activistas cifran en miles las personas encarceladas sin que se hayan presentado cargos en su contra y aseguran que es una campaña gubernamental contra los disidentes políticos y los milicianos islamistas.

Arabia Saudí niega que haya presos políticos. Según la versión oficial, el año pasado se juzgó a 5.080 de las 5.700 personas detenidas por la ola de ataques contra objetivos gubernamentales y de seguridad de 2003.

El pasado mes de abril, el país árabe condenó a cuatro años de prisión al prominente activista Mohammed al Bajadi, que estuvo detenido un año sin que se presentaran cargos en su contra después de expresar su apoyo a los manifestantes que exigen la liberación de sus familiares.

Arabia Saudí es uno de los países que ha conseguido escapar a la ola de protestas regionales, conocida como Primavera Árabe, debido a la prohibición de las manifestaciones y a una serie de medidas económicas para mejorar las condiciones de vida.

En los últimos siete años, el rey Abdulá ha puesto en marcha un paquete de reformas económicas y sociales que han supuesto una pequeña mejoría de las minorías religiosas y de la mujer, pero ha mantenido intacto el sistema político.