Los ataques de las fuerzas sirias en la localidad de Al Haula, en la provincia de Homs, causaron el viernes 110 muertos, de los que al menos 25 son menores de edad, según denunció ayer la oenegé Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). El grupo opositor Comités de Coordinación Local aseguró que las víctimas se habían producido por los bombardeos del Ejército sirio sobre la población y los asesinatos que cometieron los shabiha , milicianos del régimen del presidente sirio, Bashar el Asad.

Un equipo de los observadores desplegados en Siria para verificar el cumplimiento de la tregua que pactó Damasco con el enviado especial de la ONU y la Liga Arabe, Kofi Annan --que entró en vigor el pasado 12 de abril, aunque todavía no se ha cumplido-- se desplazó ayer a Taldau, en las afueras de Al Haula "para documentar los crímenes que se han cometido en las últimas 24 horas violando el alto el fuego", señaló el OSDH.

La misión observadora denunció una "tragedia brutal". En internet aparecieron vídeos que mostraban imágenes espeluznantes de cadáveres de niños en el suelo, algunos destrozados, pero su autenticidad no se pudo confirmar.

El OSDH acusó ayer a los países árabes y a la comunidad internacional de "complicidad con el régimen de Asad y la masacre de Al Haula" y de "permanecer en silencio". El Consejo Nacional Sirio, que aglutina fuerzas opositoras, instó al Consejo de Seguridad de la ONU a actuar después de la masacre, que para los Comités de Coordinación Local, representa "una señal de la pérdida de autocontrol" del régimen sirio.

HUIDA MASIVA El Ejército Libre Sirio (ELS), integrado mayoritariamente por desertores de las fuerzas sirias, solicitó al Grupo de Países Amigos de Siria que formen una alianza militar para lanzar ataques aéreos contra el régimen de Bashar el Asad. La agencia de noticias siria Sana informó de la llegada de los observadores de la ONU a Al Haula, donde se produjo un éxodo masivo de población, y acusó a "grupos terroristas" de las muertes de civiles.

Ayer se realizaron numerosas protestas contra la matanza en diferentes localidades de Siria, donde han muerto unas 12.600 personas, según los cálculos realizados por diversas oenegés, desde marzo del año pasado. El ministro de Exteriores británico, William Hague, reclamó ayer desde Londres que haya una "fuerte respuesta internacional".