Un año después del inicio de la revuelta popular que derrocó al entonces presidente, Hosni Mubarak, el Parlamento egipcio, surgido de las primeras elecciones democráticas, ha iniciado su sesión inaugural. La denominada Asamblea del Pueblo cuenta con una amplia mayoría islamista que controla tres cuartas partes de la Cámara baja. La formación mayoritaria, los Hermanos Musulmanes, ha prometido conducir a Egipto en la transición hacia un Gobierno civil después de que los militares asumieran directamente el poder tras la dimisión de Mubarak.

La sesión constitutiva del Parlamento tiene una fuerte carga simbólica, ya que se celebra a solo dos días del primer aniversario del comienzo de la rebelión, que se cumple este miércoles 25 de enero. Para hoy han sido convocadas varias manifestaciones con el fin de pedir a la nueva Asamblea que consolide las esperanzas democráticas de la revuelta.

Elecciones legislativas

Las elecciones legislativas se celebraron por fases durante un periodo de dos meses. El Partido de la Libertad y la Justicia (PLJ), creado por los Hermanos Musulmanes, junto a pequeñas formaciones aliadas, cuenta con 235 escaños (el 47% de la cámara) del total de 508. Los salafistas de Al Nur, segunda fuerza del Parlamento, disponen de 123 escaños. La tercera fuerza, el Wafd (liberal), el partido más antiguo de Egipto, tiene 38 diputados.

La sesión inaugural comenzó con una oración "en recuerdo de los mártires de la revolución del 25 de enero", en palabras del diputado Mahmud al Saqa, de 81 años, miembro del Wafd, que presidió la mesa de edad. Después los diputados procedieron a jurar, uno a uno, a jurar sus cargos. Al Saqa tuvo que interrumpir el proceso en varias ocasiones para impedir que algunos miembros de la Cámara se extendieran demasiado.

"Cooperaremos con todo el mundo: con las fuerzas políticas dentro y fuera del Parlamento, con el Gobierno interino y con el Consejo Militar hasta llegar a buen puerto y celebrar las elecciones presidenciales", afirmó Essam el Erian, dirigente del FJP, en un claro intento de calmar los recelos que su aplastante mayoría causa en algunos sectores de la sociedad egipcia.