Calcular el coste económico de la guerra en Libia cuando las operaciones acaban de comenzar resulta difícil, pero empiezan a aparecer las primeras estimaciones. Y, con ellas, las primeras críticas. Gastos de guerra en un contexto de crisis: terreno fértil para la polémica. Aunque como decía ayer un responsable del Ministerio de Defensa español, "los militares no deciden cuándo se declaran las guerras".

Para España esta no será su intervención militar más cara teniendo en cuenta la cantidad de medios aéreos y navales que se movilizan. Fuentes de Defensa confirmaron que el departamento de Carme Chacón calcula un gasto de 10 millones de euros mensuales para la misión de exclusión aérea, y cinco millones por cada mes que el submarino, la fragata y el avión de vigilancia participen en el embargo.

Todd Harrison, un experto del Center for Strategic and Budgetary Assessments, asegura en un estudio que el coste bélico para EEUU superará los 1.000 millones de dólares (700 millones de euros), pero aclara que todo dependerá de cómo vayan evolucionado los acontecimientos.

Según el Pentágono, el primer paso para imponer la zona de exclusión aérea fue lanzar un centenar de misiles, a alrededor de un millón de euros cada Tomahawk, por lo que solo en esos misiles EEUU destinó más de 100 millones de euros.

Harrison cree que acabar con las defensas antiaéreas de Gadafi costará entre 300 y 600 millones de euros, y estima que mantener la zona de exclusión aérea requerirá a partir de ahora entre 20 y 70 millones de euros semanales. En el mismo estudio recuerda que la zona de exclusión aérea en Irak costó de media unos 700 millones de euros anuales.

La financiación de esta guerra en Libia ha abierto una nueva disputa en el Congreso, envuelto desde hace meses en un agrio debate sobre el déficit. De hecho, destacados republicanos, pero también algunos demócratas, han criticado a Barack Obama por iniciar las operaciones sin el consentimiento del Capitolio.

En Gran Bretaña ya han hecho sus cálculos, informa Begoña Arce. El precio de un misil crucero es de 576.000 euros, mientras que cada salida de un avión Tornado cuesta solo en carburante 34.550 euros. El ministerio de finanzas calcula que la participación se medirá en decenas de millones y no centenares.