La empresa española Indra negoció con Gadafi modernizar el obsoleto sistema de defensa aérea de Trípoli. El contrato, cuyo importe superaba los 200 millones de euros, incluía 9 radares tridimensionales fijos y móviles, centros de mando y control, equipos de guerra electrónica y siste- mas de comunicaciones, según adelantó ayer El País. No obstante, la burocracia libia dilató el acuerdo y el contrato no llegó a firmarse.