Cuatro personas murieron, tres de ellas soldados de OTAN, en distintos sucesos en el sur y el este de Afganistán, informaron hoy fuentes oficiales. Dos militares de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) fallecieron hoy en un tiroteo con un guarda de seguridad en un punto indeterminado del conflictivo sur afgano, de acuerdo con un comunicado de la organización militar, que dijo estar investigando el suceso. Otro soldado de la fuerza de la OTAN pereció hoy en la explosión de una bomba caminera en el este del país centroasiático. "La política de la ISAF es poner en manos de las autoridades nacionales pertinentes los procedimientos de identificación" de las bajas, afirmó la organización respecto a ambos sucesos. Mientras, una persona falleció ayer y otras dos resultaron heridas en un ataque aéreo de la ISAF en la provincia oriental de Nangarhar, según informó hoy a Efe el portavoz provincial, Ahmad Zia Abdul Zai. La fuente aseguró que se ha abierto una investigación para determinar si el fallecido y los heridos son civiles o miembros de las fuerzas de seguridad. En las últimas semanas, las fuerzas internacionales han recibido fuertes críticas por haber causado muertes de civiles en varios sucesos distintos, algo que ha enfurecido al Gobierno de Hamid Karzai y ha obligado al presidente de EEUU, Barack Obama, a pedir disculpas por los incidentes. La mayoría de sucesos violentos se registran en el arco suroriental afgano, fronterizo con Pakistán, donde predomina la etnia pastún, de la que proceden tradicionalmente los insurgentes talibanes.