El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado una resolución que autoriza tomar "todas las medidas necesarias" para proteger a la población civil libia de los ataques de las tropas de Muamar el Gadafi y establece una zona de exclusión aérea sobre el país magrebí. Entre estas medidas, da permiso para abrir fuego en Libia. La medida recibió el respaldo de 10 de los 15 miembros del máximo órgano de seguridad internacional, mientras que ninguno votó en contra y otros cinco se abstuvieron. Ataques aéreos La resolución establece que los estados miembros de la ONU pueden adoptar "todas las medidas necesarias" -lo que incluiría ataques aéreos- para "proteger a los civiles y las áreas de pobladas por civiles bajo ataque en Libia, incluida Bengasi", el bastión de los rebeldes. Al mismo tiempo, excluye la presencia de "cualquier fuerza de ocupación extranjera de cualquier tipo, en cualquier parte del territorio libio". La resolución endurece el embargo de armas a Libia y refuerza las sanciones impuestas el mes pasado a Gadafi y su círculo más cercano de colaboradores. Entre las primeras reacciones favorables ha estado la del director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), Ken Roth, afirmó que "por segunda vez en un mes, el Consejo ha desafiado las expectativas y dejado claro que todas las opciones están sobre la mesa para prevenir atrocidades". "Esperamos que de ahora en adelante, el Consejo de Seguridad actúe en consecuencia con su obligación de proteger a los civiles en Libia y donde sea", agregó Roth. Júbilo en Bengasi Miles de personas concentradas en la plaza de los juzgados de Bengasi estallaron en gritos de júbilo y lanzaron fuegos artificiales tras la adopción por el Consejo de Seguridad de la ONU de la resolución. Más de 3.000 personas, que siguieron en directo en la gran plaza a través de la cadena catarí Al Yazira la retransmisión de la votación, estallaron en muestras de alegría, agitando cientos de banderas libias tricolores anteriores al régimen de Muamar el Gadafi. Los países que se abstuvieron en la resolución fueron Brasil, la India, Alemania, China y Rusia, estos dos últimas miembros permanentes del Consejo de Seguridad y que hubieran vetado la medida de haber votado en contra. "La resolución toma en cuenta la causa del pueblo del Libia y pretende acabar con los crímenes atroces en contra del pueblo que cometen las autoridades libias", dijo tras la votación el embajador del Líbano, Nawaf Salam, país que junto a Francia, Reino Unido y EEUU impulsaron la resolución adoptada. Pérdida de legitimidad El representante del único país árabe en el Consejo aseguró que las autoridades libias "han perdido toda su legitimidad" y resaltó que las medidas autorizadas no incluyen la ocupación del país por parte de tropas extranjeras. Por su parte, el ministro de Exteriores de Francia, Alain Juppé, que viajó hoy a Nueva York para asistir a la votación, señaló que Gadafi trata de "aplastar" la voluntad de su pueblo de vivir en democracia. "No podemos abandonar a la población civil y las víctimas de la represión brutal, no podemos permitir que se derribe la legalidad y la moralidad internacional", dijo el jefe de la diplomacia francesa. Juppé aseguró que Francia está dispuesta a actuar con rapidez "junto a nuestros socios y los países árabes". Alemania señaló que apoya "completamente" el paquete de sanciones económicas y financieras que contempla la resolución, pero reconoció que "las decisiones que implican el uso de la fuerza militar son siempre difíciles de tomar". "Vemos grandes riesgos y no se debería desestimar el peligro de perder muchas vidas. Vemos el peligro de estar involucrados en un conflicto militar que podría afectar a una región más amplia", dijo el embajador germano ante la ONU, Peter Wittig.