Al menos 25 manifestantes fueron detenidos hoy en Siria durante una protesta protagonizada por decenas de personas ante el Ministerio del Interior para exigir una reforma política en el país y luchar contra la corrupción. Entre los detenidos se encuentra el activista de los derechos humanos Suhair Atasi, según confirmó a Efe un testigo de las protestas que prefirió mantener en reserva su identidad. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos afirmó en un comunicado que también fueron arrestados el intelectual sirio Tayeb Tizini, Amel Daud, esposo de la prisionera política Ragda al Hasán, y cinco familiares del preso político Kamal al Labuani. Esta organización cifró el número de arrestados en 25 e informó de que las fuerzas de seguridad sirias dispersaron por la fuerza la concentración que tuvo lugar ante el Ministerio del Interior sirio. La protesta de hoy se llevó a cabo un día después de que miles de personas se concentraran en las principales ciudades sirias respondiendo a la convocatoria por Facebook de un Día de la Ira, a imagen de los que ha habido en otros países árabes. El Día de la Ira sirio, también llamado "Intifada del 15 de marzo", reunió a miles de manifestantes en el centro histórico de esta capital, según los organizadores de la manifestación. Algunos de los participantes en la protesta se concentraron ante la Mezquita de los Omeyas en el momento en que la ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, de visita oficial en Damasco, entraba para visitarla. La policía siria conminó a los periodistas que acompañaban a la ministra a no tomar imágenes de los manifestantes y a grabar sólo los monumentos de esta parte de la ciudad. Las principales demandas de los opositores al presidente del país, Bachar al Asad, son la liberación de los presos políticos, el cese de los arrestos de activistas, la aprobación de una ley que regule la actividad de los partidos políticos y la garantía de que los opositores al régimen exiliados podrán volver sin ser detenidos. Al hilo de las movilizaciones populares que han tenido lugar en las últimas semanas en Oriente Medio, el presidente sirio, Bachar al Asad, anunció un plan de reformas económicas para los próximos meses, decretó una amnistía para algunos presos y desbloqueó los portales de Facebook y Youtube. Aún así, desde 1963 el país está bajo una ley de emergencia que prohíbe las manifestaciones.