Las investigaciones sobre el intento de ataque terrorista del viernes en un vuelo que iba a aterrizar en Detroit (EEUU) apuntan a la posibilidad de que el autor, un nigeriano que se atribuye vínculos con Al Qaeda, pudo actuar realmente en solitario. Los agentes del FBI han estado tomando hoy declaraciones al sospechoso, un hombre de 23 años identificado como Umar Farouk Abdulmutallab, que se encuentra ingresado en un hospital de Michigan debido a las quemaduras severas que sufrió en sus piernas durante el ataque.

Dudas razonables

El hombre ha asegurado en sus declaraciones que mantiene vínculos con la red terrorista Al Qaeda y que ha recibido entrenamiento y medios para este atentado. No obstante, y a falta de una confirmación, los investigadores han puesto en tela de juicio esta afirmación y manejan también la hipótesis de que pudo actuar solo, inspirado por la organización terrorista, pero sin recibir órdenes ni entrenamiento de ella.

De momento, la Casa Blanca ha dicho que considera el incidente un intento de atentado terrorista. Aunque el nombre del nigeriano no está incluido en el listado de la Agencia de Seguridad del Transporte, su nombre sí aparece en la lista del Gobierno estadounidense de sospechosos de terrorismo.

Viaje a Yemen

El sospechoso ha declarado que viajó a Yemen para hacerse con el artefacto explosivo y con las instrucciones para activarlo, posibilidad que está siendo investigada por las autoridades de ese país. Los restos del artefacto han sido enviados a las instalaciones del FBI en Quantico, Virginia, para someterlos a análisis exhaustivos. Abdulmutallab, quien según las cadenas ABC News y NBC News, estudió ingeniería en la londinense University College London (UCL), trató de activar en sus piernas un artefacto incendiario o explosivo en el interior de la cabina de pasajeros, aunque sin éxito.

Momentos de pánico

Los pasajeros que permanecían en el interior del vuelo describieron momentos de pánico cuando el sospechoso intentó activar el artefacto y se produjeron algunas llamaradas en el interior de la cabina y se oyeron pequeñas explosiones, como de petardos.

El sospechoso aparentemente logró pasar los controles al llevar adherido a sus piernas, con una cinta adhesiva, parte del material que iba a utilizar para activar el artefacto. Ya en el avión, utilizó una jeringuilla para mezclar los productos químicos que portaba, algunos en polvo y otros líquidos.

Explosión

Uno de los pasajeros, Elias Fawaz, dijo a la cadena WDIV que se escuchó como "la explosión de un globo" y que después de empezó a oler a humo. Otro de los pasajeros, identificado por la cadena CNN como Jasper Schuringa, se abalanzó sobre el sospechoso para intentar inmovilizarle, con ayuda de la tripulación y de otros viajeros. Algunos de ellos sufrieron también quemaduras.

En declaraciones a los medios, Schuringa dijo que algunos de los pasajeros gritaron "fuego, fuego!", mientras él salto sobre el sospechoso para intentar arrebatarle el artefacto y apagar las llamas con sus manos.

Reacción de la tripulación

Tras arrancarle el aparato, trató de abrirle la ropa para averiguar si llevaba explosivos escondidos, mientras un miembro de la tripulación le ataba las manos. Una vez se redujo al sospechoso, algunos viajeros aplaudieron la actuación de los voluntarios. "Mis manos están bastante quemadas, pero estoy bien. Estoy conmocionado, pero estoy feliz de estar ya aquí", dijo Schuringa a la cadena CNN, tras bajar del avión.