Las autoridades polacas han ofrecido una recompensa de casi 30.000 euros a aquellas personas que den alguna información que ayude a detener a las personas que se llevaron el pasado viernes de Auschwitz la placa de acero que corona la entrada del campo de exterminio nazi y en la que está escrito en alemán El trabajo os hace libres .

El monto total de la recompensa la cubre el propio museo de Auschwitz, la policía y donantes anónimos. "Estoy conmocionado e indignado por el robo de un símbolo en el que se reconoce el cinismo y la crueldad de los nazis", manifestó ayer en un comunicado el presidente de Polonia, país donde está ubicado el campo de exterminio, Lech Kaczynski. "Debemos hacer todo lo posible para encontrar y castigar a los culpables", añadió.

Para la policía polaca, hallar la placa y a los ladrones se ha convertido en prioridad. De hecho, ayer seguía activo el operativo desplegado en la zona, con controles en las carreteras, y se reforzó la vigilancia en las fronteras. Las autoridades de Varsovia han pedido ayuda y colaboración a la Interpol y la Europol.

El director del museo de Auschwitz ha reconocido que la vigilancia del campo es del todo insuficiente por falta de presupuesto. La entrada está vigilada por una única cámara antigua que además no logró captar ninguna imagen del robo por culpa de la nieve.

Este año el museo ha puesto en marcha una campaña para crear una fondo internacional de 120 millones de euros para conservar y preservar el campo. La mitad lo aportará Alemania. En el campo nazi de Auschwitz fueron exterminadas alrededor de 1,1 millones de personas, la gran mayoría judíos.