Egipto volvió a ser ayer el blanco de un atentado terrorista. Al menos una turista francesa murió y otras 20 personas resultaron heridas al estallar una bomba de escasa potencia en la plaza de la mezquita Al Huseini, según dijeron las autoridades egipcias. Otras fuentes, sin embargo, elevaron a cuatro el número de fallecidos, entre ellos, dos extranjeros. La plaza de Al Huseini es una de las puertas de entrada al gran bazar de Jan al Jalili de El Cairo, una zona muy frecuentada por turistas.

La mujer francesa murió poco después de ingresar en el hospital. Según la última información facilitada por las fuerzas de seguridad, los heridos son 13 franceses, tres saudíes y cuatro egipcios. El ataque tuvo lugar ya entrada la noche cuando una persona arrojó a la plaza, muy concurrida a esa hora, un artefacto explosivo desde la azotea de un hotel cercano, según informó la agencia oficial de noticias egipcia, MENA. Algunos testigos, sin embargo, explicaron que un hombre lanzó el artefacto, al parecer una granada de mano, desde una motocicleta en marcha. Según otra versión, la bomba estaba escondida en una bolsa de plástico en un banco. En todo caso, los artificieros de las fuerzas de seguridad se vieron obligados a desactivar otro artefacto encontrado en la zona.

La plaza de la mezquita Al Huseini está llena de pequeños cafés y restaurantes que acogen a los turistas que llegan en masa en autocares. "Hubo un gran estruendo y salí a la calle para ver lo que había ocurrido", explicó Mohamed Said, propietario de la cafetería Al Sinousi, que en el momento de la explosión atendía a un grupo de turistas irlandeses. "Estaba en mi tienda vendiendo a turistas cuando escuché una gran explosión. Cuando salimos afuera vimos varios cuerpos tumbados en el suelo", aseguró otro testigo a la televisión egipcia.

Poco después de producirse el atentado, las fuerzas de seguridad acordonaron la zona, mientras varias ambulancias trasladaban a los heridos a los centros hospitalarios más cercanos. Ningún grupo reivindicó el atentado, a pesar de que grupos islamistas se han responsabilizado de las acciones terroristas cometidas en el país los últimos años.

El de ayer no es el primer atentado que se registra en esta zona. En abril del 2005, un terrorista a bordo de una motocicleta hizo estallar una bomba en una calle cercana a Jan al Jalili. En el ataque murieron cuatro personas: un egipcio, dos turistas franceses y otro estadounidense.

CALLEJUELAS LABERINTICAS El bazar de Jan al Jalili es un lugar de paso obligado para los extranjeros que visitan Egipto. Es un gran zoco de pequeñas y laberínticas callejuelas llenas de comercios, ubicado no lejos del centro de la ciudad y justo al lado de El Cairo medieval. Este atentado supone un duro revés para la industria turística egipcia --vital para la economía del país-- que ya está sufriendo las consecuencias del descenso de visitantes por la crisis mundial.