"Yo, Jalaf Ahmad Nawfal al Rashdan, alias Abú Ahmad , con este contrato me comprometo a lo siguiente: que mi entrada en Irak y mi petición de realizar una operación de martirio surge enteramente de mi puro deseo personal". Este es el punto primero del contrato que Al Qaeda obliga a firmar a los voluntarios reclutados en el mundo que desean realizar atentados suicidas en Irak y a los que obliga a rellenar un formulario con sus datos personales.

El hallazgo de este documento, en una operación de las fuerzas de EEUU en ese país, ha puesto de manifiesto la sofisticada gestión de recursos humanos de Al Qaeda, así como el nivel de organización interna de la trama de reclutamiento y envío de terroristas a la yihad iraquí.

LISTA DE 500 VOLUNTARIOS El Ejército de EEUU halló esos contratos en una operación contra un terrorista conocido como Muthanna, que era el emir encargado de la zona fronteriza entre Irak y Siria y que actuaba como responsable de la infiltración de voluntarios. En la operación, que tuvo lugar en la localidad de Sinjar en septiembre y en que murió Muthanna , los militares se incautaron de una lista con los nombres de 500 extremistas reclutados en Europa, el Magreb y Oriente Próximo.

Uno de los contratos incautados fue colgado en una página web oficial de las fuerzas de EEUU en Irak. Este diario ha remitido este documento a especialistas en terrorismo que consideran que es "auténtico".

Un agente español de la lucha antiterrorista confirmó que existen estos contratos y formularios que los aspirantes a muyahidines deben rellenar. ¿Por qué un grupo terrorista que opera en la clandestinidad decide elaborar un contrato, es decir, dejar pistas? Para Abdalá Rami, experto marroquí en terrorismo, existen varios motivos. Uno de ellos es que, con los textos, "Al Qaeda demuestra que esos mártires están ahí por voluntad propia".

Además, Rami destaca que Al Qaeda es una organización que "funciona como un notario". De hecho, Al Qaeda significa en árabe la base , por la base de datos que Osama bin Laden hizo con datos de cientos de muyahidines que combatieron en Afganistán.

SIN VUELTA ATRAS Según este especialista, "este contrato ha sido elaborado por la layna al ishtihadiín (la lista de los que van a cometer martirio), el comité de Al Qaeda que organiza a los voluntarios para las acciones kamikazes". El voluntario se compromete a convertirse en kamikaze y a no echarse atrás. "No tengo la premeditada intención de cambiar mi idea de ser un combatiente después de mi entrada (en Irak)", señala el contrato que el extremista debe firmar por duplicado, primero en Siria y posteriormente en Irak.

Cuando el voluntario se suicida, Al Qaeda usa los datos del formulario para contactar con la familia e informarla del martirio . Luego, elabora una biografía del suicida que cuelga en webs extremistas.