Una bandera palestina ondea en la carretera de Salahadin de Gaza. EEUU habla del inicio de una "nueva era" en Oriente Próximo. El primer día de tregua de Hamas, la Yihad Islámica y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa --vinculadas a Al Fatah-- deja una extraña sensación de optimismo que se basa más en la política que en la realidad. Porque la realidad dice que un comando de las Brigadas mató ayer a un trabajador búlgaro cerca de Yenín, en la primera violación del alto el fuego, ataque al que el primer ministro israelí, Ariel Sharon reaccionó anunciando que no piensa "hacer la vista gorda" ante la violencia.

La realidad, tan terca, dice que una cosa es decretar una tregua y otra muy diferente es que los comandos locales acaten un alto el fuego unilateral. Así, el primer día de tregua tuvo su primer muerto. Un ciudadano búlgaro fue asesinado cuando el camión que conducía cerca de Yenín fue tiroteado. Un líder local de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa reivindicó el ataque.

Sharon --que hoy se reunirá con Abu Mazen-- no aclaró qué significa no hacer la vista gorda, pero sí dijo, por ejemplo, que no levantará el asedio de Yasir Arafat ni decretará una amnistía de los presos palestinos. Sharon prometió liberar a algunos prisioneros --siempre y cuando no tengan delitos de sangre-- y para ello ha pedido una lista completa de los detenidos en cárceles israelíes. Una buena noticia en sí misma, ya que no hay cifras de cuántos palestinos están encarcelados --organizaciones de derechos humanos hablan de 5.000 a 9.000 presos-- ni mucho menos se sabe cuántos de ellos se encuentran en situación de detención administrativa, sin cargos ni asistencia legal.

Mientras, ayer se culminó el repliegue del norte de la franja de Gaza, anunciado a bombo y platillo, que en realidad es una retirada de poco más de un kilómetro y medio. Esa es, exactamente, la distancia que separa Beit Janún del puesto fronterizo de Erez.

Mayor relevancia tiene la apertura de la carretera de Salahadin, una importante arteria comercial para los palestinos que permanecía cortada y bloqueada desde el inicio de la Intifada. Y simbólicamente tendrá más importancia el repliegue previsto para mañana de Belén, según el acuerdo de ayer entre palestinos e israelíes.

OPTIMISMO DIPLOMATICO

La tregua y el repliegue de la franja de Gaza han generado un cierto optimismo diplomático. El secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, afirmó ayer que "el pueblo palestino debe invertir su futuro en Abu Mazen" y se mostró optimista y satisfecho por el acuerdo de Gaza y Belén. Pero tanto Powell como la Casa Blanca --cuyo portavoz hablaba ayer de una "nueva era para la paz"-- insistieron en que la Autoridad Nacional Palestina debe desarmar a los "grupos terroristas".

Optimistas, pero cautos, se mostraron Jordania, Siria, Egipto y el Líbano. Pero lo que la calle palestina e israelí se pregunta es cuándo se romperá la tregua. Hay analistas que dicen que esto es el prólogo de la tercera Intifada.