Hamas enarboló ayer la bandera contra la Hoja de ruta y anunció el fin de las negociaciones con el primer ministro palestino, Abu Mazen, para decretar una tregua con Israel. El movimiento islamista palestino opina que el primer ministro fue "demasiado lejos" en su intervención en la cumbre de Aqaba (Jordania) al no mencionar "los derechos de los palestinos ni a los prisioneros retenidos por Israel".

Abu Mazen trató días antes de la cumbre de llegar a un acuerdo con los grupos armados palestinos para detener los ataques contra Israel, como exige el primer punto de la Hoja de ruta . Ya en Aqaba, el primer ministro anunció su intención de desarmar a los grupos radicales e hizo un llamamiento para acabar con la "Intifada armada". Todo ello no ha gustado a Hamas ni a otros grupos como las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa o el Frente Democrático de Liberación de Palestina (FDLP), que ya han expresado su rechazo a lo que consideran concesiones intolerables de Abu Mazen.

RETIRADA ISRAELI

No es nueva la postura de Hamas, que siempre ha mantenido que sólo detendrá sus ataques tanto dentro de Israel como en Gaza y Cisjordania si los israelíes se retiran y dejan de efectuar operaciones militares contra los palestinos. De hecho, el anuncio de Hamas se produjo poco después de que dos supuestos activistas de la organización fueran abatidos y un tercero resultara herido por el Ejército israelí cerca de Tulkarem. Nabil Abu Rudeineh, consejero de Yasir Arafat, afirmó que estas muertes demuestran que Israel no está dispuesto a aplicar la Hoja de ruta . Además, el Ejército destruyó varios edificios en el campo de refugiados de Rafah, en la franja de Gaza.

"El enemigo israelí continúa con sus operaciones, como el asesinato de dos personas en Tulkarem. Hemos roto el diálogo con la ANP. No teníamos alternativa, la resistencia continuará", declaró el líder espiritual de Hamas, el jeque Ahmed Yasin. "Abu Mazen ha roto las negociaciones al hacer en Aqaba concesiones inaceptables que ni Hamas ni el pueblo palestino pueden aceptar", declaró, por su parte, el portavoz del movimiento, Abdel Aziz Rantisi. Y añadió: "No cederemos al derecho de retorno para los refugiados, ni a Jerusalén ni a una Palestina islámica".

TERCERA FASE

Ni una palabra se dijo en Aqaba sobre los refugiados o Jerusalén, ya que estos aspectos no se tratarán hasta que se llegue a la tercera fase de la Hoja de ruta . Pero antes debe cumplirse la primera, que incluye como condición sine qua non para Israel el fin de la violencia. La decisión de Hamas --que ayer fue apoyada por miles de personas en manifestaciones en la franja de Gaza-- es un desafío a la Hoja de ruta , pero no es su primera prueba de fuego. Esta llegará cuando Hamas o alguno de los otros grupos de resistencia pasen de las palabras a los hechos y cometan un atentado.

Por lo pronto, un portavoz de la Casa Blanca calificó ayer a Hamas de "enemigos de la paz" y expresó la voluntad de EEUU de seguir apoyando la Hoja de ruta . Está previsto que el domingo llegue a la zona un equipo de 13 observadores de EEUU para supervisar la aplicación del plan.

SITIO DE ARAFAT

Pero Hamas no es el único grupo palestino que se opone a una tregua. El FDLP ya anunció su negativa, y ayer lo hicieron las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, vinculadas al movimiento Al Fatah presidido por Arafat. Para firmar una tregua, las Brigadas exigen que Israel levante el sitio a Arafat en Ramala y detenga los asesinatos y los arrestos, libere a miles de prisioneros, la retirada de Cisjordania y de Jerusalén Este y el reconocimiento del derecho al retorno de los refugiados.

Posiciones enquistadas entre los palestinos, pues, y un toro difícil de lidiar para Abu Mazen que se convertirá en un Miura desbocado en cuanto se reinicie la violencia, algo que muchos analistas creen que no tardará.