Palabras ganadoras: los entrenadores más inspiradores
Palabras ganadoras: los entrenadores más inspiradores
Septiembre 2022

La clave de un buen míster no está solo en sus conocimientos técnicos y tácticos, sino también en su capacidad para alentar a su equipo de trabajar juntos por un objetivo común. Son entrenadores capaces de inspirar no solo a sus jugadores, sino también al club, a la afición e incluso la sociedad. Luis Aragonés sería todo un ejemplo de ello.

¿Cuál es la clave para que un equipo de fútbol no solo gane títulos sino que también sea capaz de marcar una época? El talento de sus jugadores importa, por supuesto, pero en todos los conjuntos que han marcado la historia de LaLiga siempre hay un denominador común: un entrenador capaz de inspirar a sus futbolistas de tal manera que trabajen juntos por un mismo objetivo. Puede ser un reto competitivo, una idea determinada de juego, unos valores, un espíritu de lucha compartido, un sentido de club, una identificación con su afición...


De hecho, hay entrenadores que trascienden más allá del terreno de juego, e incluso del propio fútbol, para convertirse en referentes de la sociedad. Es el caso de Luis Aragonés, que protagonizó algunos momentos irrepetibles del fútbol español y que ha pasado a la memoria colectiva. Sus arengas, sus frases célebres, su “ganar, ganar, ganar y volver a ganar”… Por ello, el ‘Sabio de Hortaleza’ es el protagonista de la nueva campaña de LaLiga, que culmina con una frase muy certera: “Cuando haces algo grande, vives para siempre”.

Luis Aragonés tenía muy claro que la parte psicológica iba ganando peso en el fútbol moderno, en el que la victoria o la derrota suelen estar separadas por pequeños detalles. Cuando técnica, táctica y preparación física están igualadas, la mente es la que marca la diferencia. Y no se trata solo de que el míster dé una charla motivacional antes del partido, sino es un aspecto que debe tratarse durante toda la semana. Inspirar, además, tiene dos vertientes: la individual y la grupal. Es decir, conseguir la mejor versión de cada jugador y que todos ellos trabajen por el beneficio del colectivo.


Este es un repaso a aquellos entrenadores de LaLiga que han sido capaces, como Luis Aragonés, de pasar a la historia de la competición no solo por las victorias, sino por su capacidad de inspirar a sus equipos, a sus clubs, a sus aficiones y que, incluso, han dejado su huella a nivel social:



Luis Aragonés

Entrenó a:

Atlético de Madrid, Real Betis, FC Barcelona, RC Deportivo de la Coruña, Sevilla FC, Valencia CF, Real Oviedo, RCD Mallorca y la Selección Española.

Luis Aragonés


Su frase más definitoria:

“Y ganar, y ganar, y ganar, y volver a ganar… ¿Queréis que me pase media hora? Eso es fútbol, señores”

Luis Aragonés
Su huella:

Tiene una estatua junto al Cívitas Metropolitano, así que esto ya revela el impacto que tuvo sobre el Atlético de Madrid, al que pasó a entrenar apenas unos días después de retirarse como jugador en la temporada 1974-75. Su manual de entrenador constaba de tres partes: conocimientos técnicos, físicos y psicológicos. Directo, entrañable y con una gran personalidad, creía que dialogar con el jugador era clave para motivarlo e inspirarlo. Y que para llevar bien a un grupo había que entender que no todo el mundo ve las cosas de la misma manera. También sabía cómo dar una buena charla en el vestuario: “Son el Atlético de Madrid y hay 50.000 dentro que van a morir por ustedes. Por ellos, por la camiseta, por su orgullo, hay que salir y decir en el campo que solo hay un campeón y va de rojo y blanco”.



Johan Cruyff

Equipos de LaLiga:

FC Barcelona.

Johan Cruyff


Su frase más definitoria:

“El fútbol es un juego que se juega con el cerebro. Debes estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde”

Johan Cruyff
Su huella:

Hay entrenadores que imprimen su personalidad en la etapa en la que se sientan en el banquillo, pero en el caso de Johan Cruyff su legado va mucho más allá de las ocho temporadas que entrenó al FC Barcelona. Es, de hecho, el punto de inflexión que lo cambió todo, que convirtió al club catalán en ganador y, además, con un estilo propio, ofensivo, de toque y posesión. Constructor del ‘dream team’ y máxima inspiración para el Barça del siglo XXI. De hecho, las épocas más gloriosas, con mejor juego y más títulos ganados, han coincidido siempre con etapas de juego al estilo cruyffista, adaptado a los nuevos tiempos. Con su particular castellano y su visión personalísima del deporte y de la vida, dejó frases que rozan la pura filosofía: “Jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay.”



Miguel Muñoz

Entrenó a:

Real Madrid, Granada CF, UD Las Palmas y Sevilla FC y la Selección española.

Miguel Muñoz


Su frase más definitoria:

“Mi lema es el respeto a los demás. A los rivales, a los árbitros, al púbico, a la prensa. Solo pido que me paguen con la misma moneda"

Miguel Muñoz
Su huella:

Miguel Muñoz fue el iniciador de esa saga de entrenadores del Real Madrid caracterizados por su tranquilidad y sentido común, que no hacen ningún aspaviento ni son amantes de las estridencias, pero que son inequívocamente ganadores. Castizo y con las cosas claras, con mano dura cuando era necesario aunque siempre con la educación por delante, como hicieron después Vicente del Bosque, Zidane o el propio Ancelotti. Es decir, máxima exigencia sin perder las formas. Y dentro de la constelación de grandes nombres del club blanco, Muñoz sigue siendo el entrenador más laureado del club blanco, al que empezó a entrenar en 1959 y con quien ganó nueve títulos ligueros y dos Copas de Europa. Gestionó además el fin de la era Di Stefano y Puskas para dar paso al llamado Madrid Yé-Yé, dando la alternativa a figuras como Gento, Pirri o Amancio.



Helenio Herrera

Equipos de LaLiga:

Real Valladolid CF, Málaga CF y RC Deportivo de La Coruña.

Helenio Herrera


Su frase más definitoria:

“En el fútbol no hay magia, sí pasión y lucha”

Helenio Herrera
Su huella:

Este argentino ganador y de verbo fácil, apodado ‘el Mago’, fue el creador de un concepto universal en el diccionario futbolero: el catenaccio. Es decir, una táctica basada en una defensa férrea y una rápida salida al contraataque. Ese estilo es el que impregnó a todos sus equipos, también en España, a dónde llegó en 1948 para entrenar al Real Valladolid y más tarde al Atlético y al Barça, ganando dos ligas con cada uno. Pero antes, debía convencer a sus jugadores –incluso al propio Kubala– de que lo importante era el equipo y no las individualidades. HH también dejó frases míticas que han pasado al imaginario colectivo, como su famoso “esto lo ganamos sin bajar del autobús”. Genio y figura, fue él mismo el que declaró la muerte del ‘catenaccio’ después de una dura derrota cuando era seleccionador de Italia.



Pep Guardiola

Equipos de LaLiga:

FC Barcelona.

Pep Guardiola


Su frase más definitoria:

“No hay nada más peligroso que no arriesgarse”

Pep Guardiola
Su huella:

Pep Guardiola se hizo cargo del FC Barcelona en la temporada 2008-2009 después de dos años en los que el club no había ganado ningún título. Y solo necesitó una temporada para dar un vuelco a la situación, ganar un triplete que acabó convirtiéndose en un sextete y empezar a forjar el mejor Barça de la historia con un nivel de juego estratosférico. Y lo hizo heredando el estilo cruyffista, adaptado a los nuevos tiempos y con un elevado nivel de meticulosidad. Para conseguirlo, tuvo que convencer a los jugadores de que el colectivo estaba por encima de las individualidades o, dicho de otro modo, que el talento individual solo podía brillar arropado por conjunto. Que se lo digan si no a Leo Messi. Solo estuvo tres temporadas, pero en ellas ganó 14 títulos de 19 posibles, y dejó una huella imposible de borrar.



Diego Pablo Simeone

Equipos de LaLiga:

Atlético de Madrid.

Diego Pablo Simeone


Su frase más definitoria:

“Como en las grandes batallas, a veces no gana el mejor, sino el que está más convencido”

Diego Pablo Simeone
Su huella:

Pocos equipos se parecen tanto a su entrenador como el Atlético de Madrid de Diego Simeone. Incluso se podría decir que el propio club y la afición se han mimetizado con la personalidad del ‘Cholo’, que cumple su 12ª temporada en el banquillo colchonero. Una época marcada por los títulos, entre ellos dos títulos ligueros y dos Europa League, pero sobre todo por la transfusión de autoestima que supo aplicarle a la plantilla, seguramente consciente de que la única forma de igualar el nivel de Barça y Real Madrid era a través del esfuerzo, la garra y la lucha. Además de su famoso “partido a partido”, cada vez que Simeone tiene un micrófono delante no deja de transmitir su mensaje: “El esfuerzo no se negocia”, “El orden es una manera de vivir en la cancha” o “No ganan siempre los buenos, ganan los que luchan”.



Zinedine Zidane

Equipos de LaLiga:

Real Madrid.

Zinedine Zidane


Su frase más definitoria:

“Creer en lo que hacemos y nada más. El resto son las consecuencias. Si lo damos todo podemos conseguir cosas porque somos muy buenos”

Zinedine Zidane
Su huella:

Entrar a dirigir un vestuario plagado de estrellas y con una personalidad tan determinante como Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos o Pepe no debe de ser fácil, a no ser que se siente el banquillo alguien aún más deslumbrante. Esto es lo que sucedió en el 2016 cuando Zidane se hizo cargo del Real Madrid a mitad de temporada. Jorge Valdano lo definió como el mejor entrenador posible para el club y esto es algo que no se debe entender a nivel técnico y táctico, sino inspiracional. En el vestuario del Bernabéu no funcionan los entrenadores teóricos ni con libretas plagadas de jugadas de estrategia, sino los buenos gestores, que sepan entender bien la mente y las necesidades los futbolistas. Respetado, elegante y nada histriónico, pero con una precisión milimétrica cuando se trata de ganar, igual que cuando era jugador.

El entrenador que inspira, ¿nace o se hace?

Todos estos técnicos tienen algo especial, como si hubieran estado tocados por la varita mágica del carisma. Sin embargo, ¿puede aspirar cualquier técnico a inspirar a sus jugadores sin ser un Aragonés, un Guardiola o un Zidane? Xesco Espar, experto en alto rendimiento, autor de libros como ‘Jugar con el corazón’ y formador de entrenadores, lo tiene claro: “Por supuesto. No solo pueden sino que deben, porque forma parte de su responsabilidad. Los entrenadores tienen que asumir dos roles, que se entrelazan continuamente, como son el de ‘manager’ deportivo y el de líder del grupo. En ambos casos se puede aprender”.


En primer lugar, deben saber que no es lo mismo motivar, que estaría relacionado con un objetivo a corto plazo como un partido o un entrenamiento, que inspirar, más orientado al largo plazo y asociado a unos objetivos o valores determinados. “Para mí, lo que más inspira es luchar por un reto muy grande, que incluso pueda parecer imposible al principio. La tarea del técnico es convencer a los jugadores de que con esfuerzo, trabajo y crecimiento se puede conseguir. Y también hacerles ver que son más buenos de lo que ellos mismos creen”, remarca Espar, que fue campeón de Liga y de Europa como entrenador del Barça de balonmano.


Una labor como míster que no debe ser algo puntual, sino constante a través de su ejemplo –el primer convencido debe ser él– y la comunicación, que puede ser en forma de charlas colectivas, vídeos, conversaciones individuales, una cena e incluso una ‘bronca’ en un momento determinado. “El entrenador debe ver en cada momento qué hará reaccionar al equipo y ser consciente de qué estrategia funciona mejor con cada jugador”, comenta. Porque, en definitiva, los tres aspectos clave que se deben dominar cuando se entrena en la máxima categoría son la táctica, la preparación física y la psicología. “Un jugador inspirado y motivado es capaz de elevar el nivel de talento que utiliza. Si está ‘enchufado’, usa todo su talento; si no lo está, se conforma con la mitad”. Y si once jugadores usan todo su talento sobre el terreno de juego y tienen una idea de juego común son seguramente imparables.

Inspirar desde la base

Aunque el oficio de entrenador es uno, no es lo mismo dirigir a un conjunto en la élite futbolística que a un equipo de cantera o escolar. Los objetivos cambian, los métodos se transforman y los valores que se transmiten se adaptan a cada contexto. Pero la necesidad de inspirar sigue siendo la misma. Por ejemplo, en la cantera del Villarreal CF tienen claro que, además de formar a futbolistas que aspiran a llegar al primer equipo, están formando a personas. Paula Roig ha pasado como técnica por prácticamente todas las categorías de la cantera ‘grogueta’ y está convencida de que el sistema centrado no solo en las cuestiones técnico-tácticas, sino también emocionales y sociales acaba dando sus frutos. De hecho, el Villarreal B consiguió el ascenso a LaLiga SmartBank la temporada pasada.

Paula Roig, con todo el ‘staff’ técnico del Juvenil B del Villarreal CF.
Paula Roig, con todo el ‘staff’ técnico del Juvenil B del Villarreal CF.

“Para nosotros, lo primero es formar a la persona, especialmente porque muchos jugadores que están en nuestra residencia llegan de diversos puntos de España con 12 o 13 años, una época muy sensible para ellos. En las primeras etapas, trabajamos aspectos como el respeto, la autonomía personal, los temas emocionales… Y cuando llegan a Juveniles, cuestiones como los valores de trabajo y esfuerzo, ser uno mismo o el formar parte del grupo”, relata Roig.


Además, el Villarreal cuenta con una herramienta clave en la formación vital de sus jugadores, que les servirá lleguen o no a la élite: el proyecto Endavant Igualtat, en la que los equipos de la cantera apadrinan una asociación social. Por ejemplo, el Juvenil B (con Roig como parte del ‘staff’ técnico) tuvo diversos encuentros con la Fundación Aspropace, que trabaja con personas con parálisis cerebral. “Es muy potente para ellos, porque les ayuda a salir de su burbuja de futbolistas. Ven que existen otras realidades mucho más duras y aprenden a valorar lo que tienen. Aparte, cuando ves que se genera una corriente de cariño entre ellos, es brutal”, resume Paula Roig.

Transformar la sociedad

Y ya sin mirar a la élite, el fútbol puede tener un papel clave en el progreso de la sociedad, que va incluso más allá del terreno de juego. Ayudando, por ejemplo, a la cohesión social en barrios más desfavorecidos y dando una oportunidad a niños que provienen de familias vulnerables. La Athletic Club Fundazioa ha puesto en marcha diferentes acciones sociales, entre ellas una colaboración con la Asociación Bakuva desde el 2013 para impulsar una escuela de fútbol en el entorno de Bilbao La Vieja, con el fin de favorecer la inserción social de menores en riesgo de exclusión social.

Jesús Camacho (en el centro, con gorra), con los jugadores del Proyecto Bakuva.
Jesús Camacho (en el centro, con gorra), con los jugadores del Proyecto Bakuva.

Jesús Camacho comenzó como entrenador voluntario hace una década y actualmente es el coordinador de todo el Proyecto Bakuva, que cuenta con tres equipos que juegan en las ligas escolares: benjamín, alevín e infantil. “El fútbol es lo último; lo primero son los valores, el comportamiento y la oportunidad de darles una espacio de ocio fuera de las calles”, comenta. En este sentido, durante los entrenamientos se pone el foco a cuestiones como el trabajo en equipo, el conocimiento intercultural, la puntualidad, los hábitos saludables, la higiene personal… De hecho, existen unas condiciones para jugar los partidos (que se disputan en las instalaciones de Lezama del Athletic Club), como haber asistido a las clases de refuerzo escolar.


De esta forma, este proyecto busca aprovechar toda la inspiración y motivación que ofrece el fútbol para formar a personas que seguramente no llegarán a la élite deportiva. Pero que sí pueden tener un futuro provechoso por delante gracias a todos los valores que aprenden mientras intentan meter un gol. “Es un proyecto muy bonito y gratificante, porque son chavales que viven situaciones muy duras, que a veces tienen dificultades en la escuela, y les estás dando un espacio para que disfruten y, a la vez, los formas como personas”, concluye Camacho. El poder transformador del fútbol es tan potente, que incluso puede llegar a cambiar vidas; solo se necesita un balón, compañeros y un entrenador con ganas de inspirar. Y es que sea en la élite o en las ligas escolares, necesitamos un Luis Aragonés en cada banquillo.