E lla quería ser feliz, feliz todo el día. Era su principal deseo de niña. Lo de ser cantante no estaba en sus planes que, eso sí, oscilaban en ilusiones, como las de otros muchos niños. Hoy, con apenas 25 años, Elena Iturrieta, Ele, comienza a desgranar uno de esos sueños no esperados. Decía que aporreaba el piano, pero, al menos ahora, no es cierto. Ele canta, compone y toca el piano con gusto y soltura, además de con los espejos del folk americano detrás. Comparaciones inevitables vienen a la cabeza al escucharla, es normal, como ella misma dice: "Si buscas, encuentras". Así como también nos asalta esa especie de orgullo al saber que su cuna es Madrid. Varios grupos y colaboraciones diversas han contado con su privilegiada y acogedora voz, pero es en 2015 cuando por fin cristaliza su salto al gran público al grabar su primer disco, titulado Summer Rain (Arcadia 2014), con la producción de Pablo Cebrián, que también le acompaña a la guitarra en sus directos, junto al bajo de Manuel Castro, Cristian Chiloé en la batería, Raúl Osuna con los teclados y los coros gospel de Nacho Lezcano, Laura Bartolomé y Mónica Benito.

En el disco se dejan ver gotas de soul, rhythm and blues, pop en un cuidado y emocionante recorrido por las maneras del folk americano. Ele, dulce y desgarradora a la vez, entra en la escena musical española a lo grande, pisando fuerte e insertándose en una parcela poco poblada en la que se echaban en falta producciones de este calibre. Este primer trabajo de Ele ya destila una madurez inusual en la que ha sabido encontrar un gran equilibrio entre sentimientos y música. Todo un descubrimiento a tener en cuenta, lleno de buen trabajo, gusto y sinceridad, que podremos ver y escuchar en directo esta noche (21,00 horas) en el Teatro Municipal de Villanueva de Córdoba. EDUARDO VIÑOLO