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Ciencia

¿Toldos o árboles? Investigadores de la UCO miden el calor real en la Feria de Córdoba

El equipo TEP-974 analiza el estrés térmico que sufren los asistentes en El Arenal y comprueba si la nueva medida municipal rebaja 18 grados la temperatura

La UCO estudia los efectos del calor en la Feria

A. J. González

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Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Córdoba

La Feria de Córdoba ha cerrado una de las ediciones más calurosas que se recuerdan. Los termómetros han rondado los 40 grados, una cifra que volvió a poner a prueba la resistencia de miles de personas en El Arenal. Sin embargo, si hay una imagen que el Ayuntamiento quería asociar a esta edición no era la del calor, sino la de los toldos.

La principal novedad del recinto ferial este año ha sido precisamente la instalación de estructuras de sombra en varias de sus calles. Según los datos difundidos por el Consistorio, la temperatura bajo estos llegaba a reducirse de 50 a 32 grados. Dieciocho grados menos. Un dato con el que el Ayuntamiento celebra la medida, aunque la cifra ha despertado cierta incredulidad entre muchos cordobeses. ¿Realmente se nota tanto?

La investigación de un equipo de la UCO

Mientras el recinto apuraba este sábado su última tarde de feria, un investigador de la Universidad de Córdoba recorría distintas zonas de El Arenal cargando con un equipo de medición. Era el tercer día consecutivo que realizaba el mismo trabajo. Su objetivo: analizar el estrés térmico al que se exponen los asistentes y recopilar información útil para mejorar el diseño de los espacios urbanos.

A.J.González Córdoba Estudio de la temperatura en la Feria de Mayo Salud en el Arenal por el grupo de trabajo de la UCO Universidad de Córdoba TERMODINÁMICA Tep 957 rate

Estudio de la temperatura en la Feria de Mayo Salud en el Arenal por el grupo de trabajo de la UCO Universidad de Córdoba TERMODINÁMICA Tep 957 rate / AJ González

El estudio forma parte de una línea de investigación que desarrolla desde hace varios años el grupo TEP-974 de la Universidad de Córdoba, dirigido por Manuel Ruiz de Arana. Sobre el terreno ha trabajado José Luis Sánchez Jiménez, que durante estas jornadas ha comparado las condiciones térmicas a pleno sol, bajo los toldos y en áreas sombreadas por árboles.

¿Funcionan realmente los toldos de la Feria?

"Los toldos sí funcionan, pero lo que más reducen es la temperatura radiante", aclara el investigador. La temperatura radiante se refiere a la que emite una superficie. En este caso, la que está expuesta al sol y la que está a la sombra gracias a los toldos. Según las mediciones realizadas, la diferencia puede alcanzar efectivamente los 18 grados a los que alude el Ayuntamiento. Sin embargo, cuando se analiza la temperatura ambiente, la reducción es mucho más modesta: apenas dos o tres grados.

Los árboles, en cambio, hacen más. Haciendo la misma comparativa, José Luis Sánchez ha observado que las zonas arboladas registraron descensos adicionales de entre dos y tres grados respecto a las áreas cubiertas por toldos.

El estrés térmico

La clave de la investigación es justamente que el cuerpo humano no siente solo la temperatura del aire o la temperatura radiante. El estrés térmico que experimenta una persona es la suma de múltiples variables: temperatura ambiente, temperatura radiante, humedad relativa y velocidad del aire, más factores individuales como el tipo de ropa que lleva o la actividad que realiza.

A.J.González Córdoba Estudio de la temperatura en la Feria de Mayo Salud en el Arenal por el grupo de trabajo de la UCO Universidad de Córdoba TERMODINÁMICA Tep 957 rate

Estudio de la temperatura en la Feria de Mayo Salud en el Arenal por el grupo de trabajo de la UCO Universidad de Córdoba TERMODINÁMICA Tep 957 rate / AJ González

Para integrarlo todo, el equipo utiliza el índice UTCI (Universal Thermal Climate Index), un estándar científico que traduce esa combinación de factores en una única cifra que representa cómo siente el calor el cuerpo. Con ese índice, el software que utilizan les dirá cuánto estrés térmico sufre una persona en un punto concreto del recinto.

Un laboratorio a pie de calle

El dispositivo empleado por los investigadores consiste en una estructura metálica de altura similar a la de una persona adulta en la que se concentran todos los sensores necesarios para la toma de datos.

El procedimiento es sencillo. El equipo permanece unos ocho minutos en una ubicación determinada antes de trasladarse a otra. En cada punto se registran la temperatura ambiente, la temperatura radiante, la humedad relativa y la velocidad del viento.

La calidad del aire, por debajo de lo recomendable

Este año, además, el estudio ha incorporado una nueva variable: la calidad del aire.

Los primeros registros muestran concentraciones elevadas de partículas en algunos momentos y zonas del recinto. El investigador apunta a múltiples fuentes: el polvo en suspensión, las emisiones procedentes de los puestos de comida y churrerías y la intensa actividad propia de la feria.

Aunque la ventilación natural de un espacio abierto contribuye a dispersar los contaminantes, los datos preliminares apuntan a márgenes de mejora en determinadas áreas.

¿Qué se calienta más, el albero o el asfalto?

El trabajo también ha servido para comparar el comportamiento térmico de distintos materiales. Mediante una cámara termográfica, el equipo ha medido la temperatura superficial del albero y del asfalto, comprobando que este último alcanza valores más elevados, aunque la diferencia observada no resulta tan acusada como cabría esperar.

El investigador también apuntó su cámara termográfica a los caballos y resultó ilustrativo: el animal iba perdiendo temperatura cutánea conforme permanecía más tiempo parado, una prueba de cómo el cuerpo responde al entorno térmico.

Los resultados completos

La instalación de los toldos es un paso en la dirección correcta, como concluye José Luis Sánchez, quien apunta, eso sí, a la necesidad de más árboles. Porque, al final, se vuelve a demostrar que los árboles reducen más que ningún otro elemento el calor en la ciudad.

El equipo prevé publicar los resultados completos en unas semanas, una vez finalice el procesamiento de todos los datos recogidos durante las tres jornadas de trabajo. El objetivo no es cuestionar la medida municipal, sino aportar evidencia científica que permita perfeccionarla y diseñar nuevas soluciones para una ciudad que cada año celebra su fiesta más importante bajo un sol cada vez más exigente.

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