Reportaje
Los trabajadores que sostienen la Feria de Córdoba: "Llevo una semana durmiendo cinco horas"
Trabajadores de atracciones, puestos, casetas y seguridad encadenan jornadas larguísimas y descansos mínimos para que todo funcione en El Arenal, en una rutina marcada por el calor, la falta de sueño y un oficio que muchos definen como duro, pero también irrenunciable

Guillermo Vestía es uno de los trabajadores que hacen posible la Feria de Córdoba. / AJ González

«Llevo una semana durmiendo cinco horas. Estoy derrotado, pero es mi vida». Mientras El Arenal celebra, hay decenas de personas que sostienen el engranaje de la Feria a pleno rendimiento, en jornadas intensas que se estiran hasta horas intempestivas. Algunos están de paso, como muchos camareros; otros no conocen otra rutina.
A las 13.00 horas, Daniel López termina de colocar las bebidas en su puesto, situado al final de la calle del Infierno. Anoche se acostó cerca de las cinco de la madrugada y, cinco horas después, ya estaba en pie. Cuenta que lo peor es «torear con la gente» al final de la noche. «Pero la mayoría son buenos», matiza. Este jiennense, que va enlazando ferias entre Granada, Jaén, Málaga y Córdoba, resume su oficio sin adornos: «Es un poco duro, pero apasionante».
Un trabajo de generación en generación
Un poco más arriba, Juan Manuel Porta revisa por última vez los enganches y los puntos de rozamiento de la atracción. «Esto viene desde mi bisabuelo», dice del negocio que hoy lleva con su hijo. A Córdoba, asegura, «venimos desde siempre», aunque antes traían el Gusano Loco. La caravana es su casa y no se imagina otro modo de vida, pero reconoce el peaje local: «Lo peor de Córdoba es el calor. Se sobrelleva, estamos ya acostumbrados», comenta con media sonrisa.

Daniel López, un trabajador de la Feria de Córdoba. / AJ González
Desde Los Palacios (Sevilla) llega María Dolores Murube, que lleva cuatro décadas al frente de la Autopista Andalucía. Cree que antes su trabajo era más conflictivo y que ahora «la gente está más tranquila». Duerme con su familia en una caravana detrás de la atracción y, aunque se define como «una loca de la feria», admite que cuando llega octubre y toca parar, cae rendida: «Llego muy cansada». Eso sí, la pausa dura poco: «En enero estoy loca por volver», suelta entre risas.
José Rey, cordobés, atiende un puesto de dardos justo enfrente. En el trajín del día se le notan las ojeras. «Duermo cinco horas al día. Estoy derrotado, pero la Feria es mi vida y aquí seguiré», afirma, firme.
Trabajar en una caseta
Los que también acusan el desgaste, y a veces lo invisible del trabajo, son camareros y personal de seguridad. Carlos Javier Amaro, de la caseta El Salmorejo, vive su primera Feria como camarero y define la experiencia como «estresante», aunque reconoce que «me lo habían pintado peor». Son semanas de muchas horas, pero entiende que compensa: «Es totalmente diferente a un bar. Aquí la clave es ser rápido».
Más veterano es el portero Guillermo Vespia, que tiene claro que hay franjas en las que la noche se vuelve imprevisible. «Hay determinadas horas en las que sabes que puede pasar cualquier cosa. Hay gente que viene muy pasada», explica. Su receta es simple y repetida: «Paciencia y mano izquierda». Lleva cuatro años en este trabajo, sobre todo en ferias del norte, y no idealiza nada: «Me han llegado hasta a sacar un cuchillo».
Suscríbete para seguir leyendo
- Ya hay fecha y hora para el encendido del alumbrado de la Feria de Córdoba 2026
- Sin reguetón en la Feria de Córdoba: las casetas tendrán vetado el uso de toda música no tradicional a ciertas horas
- Córdoba alumbra la Feria de Mayo de la mano de los que ayudaron a salvar vidas en el accidente de Adamuz
- Conciertos y música en directo: estos son los grupos que actuarán en las casetas de la Feria de Córdoba 2026
- Una mujer y un hombre, presuntas víctimas de la sumisión química y de la agresión sexual en la Feria de Córdoba
- La Policía interviene en sendos accidentes en la Barca Vikinga y en una caseta durante el primer sábado de la Feria de Córdoba
- La Feria de Córdoba recupera el pulso más tradicional de El Arenal en un domingo familiar
- ¡Te voy a matar!': un violento altercado de madrugada en una hamburguesería de la Feria de Córdoba deja un herido leve