Reportaje
Mucho más que farolillos: el arte de decorar una caseta de la Feria de Córdoba
En un proceso que empieza meses antes, se afina cada detalle buscando el equilibrio entra la tradición y la novedad, donde la vegetación, los farolillos, el color y la distribución del espacio juegan un papel clave

A. J. González

Decorar una caseta es uno de los procesos más delicados y auténticos de la Feria. Una tarea hecha desde el cariño, el respeto a la tradición y con meses de trabajo detrás.
José Díaz, de la caseta del Círculo de la Amistad, recalca la importancia de un montaje cuyos resultados «los visitantes y los cordobeses valoran mucho». En su caso, este año han introducido «pequeños cambios» en una caseta que empieza a prepararse desde enero, aunque, tras cada Feria, se hace un balance para ajustar lo necesario. Para esta edición, explica, «queríamos aprovechar el patio», así que han apostado por un diseño «con muchísima vegetación y luz», con referencias a la caseta que la entidad tuvo en el Paseo de la Victoria. Para Díaz, otra clave está en el farolillo: «da color de día y la iluminación perfecta de noche».

Interior de la caseta del Círculo de la Amistad. / A.J. González
La caseta Salmorejo ha dado, en cambio, un giro completo respecto a la imagen que había mantenido durante tres décadas, tal y como explica su presidente, Álvaro Navarro. «Hemos puesto carteles antiguos de Córdoba y de la Feria en láminas. Los de otros años los hemos colocado en el patio. Buscábamos innovar, pero manteniendo referencias», cuenta. Reconoce que ha sido un proceso «muy difícil», en el que el principal reto no ha sido el coste, «sino la imaginación y lograr el equilibrio perfecto». También han cambiado los colores de la fachada, con un resultado del que «estamos muy orgullosos», celebra.
Meses de trabajo artesanal para vestir los recintos sin perder la esencia de la tradición / A. J. González
Ester Tur, de la caseta El Farolillo, también ha optado por darle una vuelta de tuerca a la decoración clásica. Partían de tres ideas, Feria, sentimiento y tradición, sobre las que, dice, «hemos reflexionado desde septiembre». Su objetivo era que «cuando el socio entrara pensara que está en un cortijo»: un espacio con alma, pensado y cuidado para disfrutar. Para conseguirlo, han rediseñado el conjunto con el patio como elemento central, han incorporado una colección flamenca y referencias a Julio Romero de Torres y Manolete, además de detalles como una regadera que remata el guiño a lo cotidiano. «Cada Feria tiene su identidad y sentido, y la nuestra no es menos», recalca.

Interior de la caseta El Farolillo / A.J. González
En los tres casos, la conclusión se repite: lo más caro no suele ser lo material, sino el tiempo. Horas de montaje, decisiones, prueba y error… y esa mezcla de ilusión y oficio que, durante una semana, convierte cada caseta en parte del patrimonio de la fiesta.
- Ya hay fecha y hora para el encendido del alumbrado de la Feria de Córdoba 2026
- Sin reguetón en la Feria de Córdoba: las casetas tendrán vetado el uso de toda música no tradicional a ciertas horas
- Córdoba alumbra la Feria de Mayo de la mano de los que ayudaron a salvar vidas en el accidente de Adamuz
- Conciertos y música en directo: estos son los grupos que actuarán en las casetas de la Feria de Córdoba 2026
- Una mujer y un hombre, presuntas víctimas de la sumisión química y de la agresión sexual en la Feria de Córdoba
- La Policía interviene en sendos accidentes en la Barca Vikinga y en una caseta durante el primer sábado de la Feria de Córdoba
- La Feria de Córdoba recupera el pulso más tradicional de El Arenal en un domingo familiar
- ¡Te voy a matar!': un violento altercado de madrugada en una hamburguesería de la Feria de Córdoba deja un herido leve
